TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A C I V I L

Auto Supremo: 435/2012

Sucre: 15 de noviembre de 2012

Expediente: CB-85-12-S

Partes: Mary Rendón de Vedia y otros c/Edwin Alvarado Saavedra y otra.

Proceso: Rendición de Cuentas

Distrito: Cochabamba

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 926 a 936 y vlta. de obrados, interpuesto por Edwin Alvarado Saavedra y Claudia Marcela Campos de Alvarado, contra el Auto de Vista Nº 54/2012 de 1 de junio 2012, cursante de fs. 920 a 922 vlta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso de Rendición de Cuentas, interpuesto por Mary Rendón de Vedia y otros en contra de los recurrentes, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, por Sentencia Nº 47/2007 emitida por el Juez Sexto de Partido en lo Civil de la Capital, se declaró improbada la demanda de rendición de cuenta interpuesta contra Claudia Marcela Campos de Alvarado y la reconvencional de rendición de cuentas interpuesta en contra de Artemio Vedia Villegas; asimismo declaró probadas las excepciones mutuamente opuestas de falta de acción y derecho e improbada la demanda de rendición de cuentas en contra de Edwin Alvarado Saavedra y probada la excepción de prescripción opuesta por este último, finalmente declaró sin lugar a la rendición de cuentas solicitada. En conocimiento de la determinación del A quo, los demandante conforme consta de fs. 905 a 910 y vlta interpusieron recurso de apelación, mismo que fue remitido a la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia, instancia que mediante Auto de Vista Nº 54/2012 de 1 de junio 2012 revocaron la sentencia y declararon: 1) probada la demanda formulada en contra de Edwin Alvarado Saavedra y Claudia Marcela Campos de Alvarado, así como probada la acción reconvencional formulada contra Artemio Vedia Villegas, 2) Improbadas la excepción de prescripción opuesta por Edwin Alvarado Saavedra, 3) Improbadas las excepciones de falta de acción y derecho mutuamente opuestas, disponiendo que tanto los demandados así como el reconvenido procedan a rendir cuentas de sus respectivas gestiones como personeros de la Sociedad Anónima Industria Molinera Cochabamba - I.M.C.S.A.

Que, ante la determinación adoptada por el Tribunal de Segunda instancia, Edwin Alvarado Saavedra y Claudia Marcela Campos de Alvarado interpusieron recurso de casación en el fondo, mismo que se pasa a considerar.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Amparados en lo previsto en los arts. 250 y 253 num. 1) y 3) del Código del Procedimiento Civil, señalan que el Ad quem hubiera incurrido en:

1.- Aplicación indebida de la ley respecto a lo previsto en los arts. 782, 817 parágrafo II del Código Civil y arts. 687, 693 del Código de Procedimiento Civil, porque las demandantes a nombre propio y de sus representados interpusieron demanda de rendición de cuentas en su contra, mencionando que se encontrarían obligados a que se les rinda cuentas a título personal a cada uno de ellos al haber fungido como representantes legales y miembros del Directorio de la Sociedad Anónima "Industria Molinera Cochabamba S.A." y ante dicha pretensión el Tribunal de Alzada en conocimiento de que I.M.C.S.A. tiene calidad de persona jurídica, constituida bajo la modalidad de sociedad anómina, por lo que se encuentra regida por el Código de Comercio y no así por el Código Civil, llamando la atención a los recurrentes que se haya fundamentado jurídicamente el Auto de Vista con lo dispuesto en el art. 782 del Código Civil, referido a Derechos y Obligaciones de los Administradores y que erróneamente fundamentaron la resolución en dichas disposiciones legales, pretendiendo establecer que los derechos y obligaciones de los administradores se rigen por las normas relativas al mandato (disposición aplicable a las sociedades civiles) cuando mas bien estos derechos y obligaciones en el caso presente se rigen única y exclusivamente por el Código de Comercio al ser la "Industria Molinera Cochabamba S.A." una sociedad mercantil constituida bajo el tipo comercial de sociedad anónima, cuyo objeto era la actividad industrial y comercial del rubro de alimentos en general; de lo que se tiene que conforme el art. 217 del Código de Comercio, la responsabilidad de los socios queda limitada al monto de las acciones que hubiesen suscrito, motivo por el cual no se encuentran facultados a solicitar individualmente la rendición de cuentas por parte de los directores o administradores, ya que al momento de efectuar sus aportes o adquirir sus acciones el patrimonio social pertenece a la sociedad y no así a los socios o accionistas individualmente; es así que quien tiene la facultad, interés legal y legitimación de obrar para solicitar una rendición de cuentas a los directores y representantes legales de una sociedad anónima es la sociedad como persona jurídica colectiva con capacidad de obrar, cuyas decisiones necesariamente deben ser adoptadas por el máximo órgano que representa la voluntad social como es la Junta General de Accionistas conforme dispone el art. 283 de Código de Comercio.

2.- Acusa de existir error de hecho en la apreciación de la prueba referida a la cursante de fs. 1 a 31 - Escritura Pública de constitución de Sociedad Anónima y Estatutos de la Sociedad Anónima Industria Molinera Cochabamba S.A.; ya que la misma de manera clara demuestra, que la Industria Molinera Cochabamba S.A. nació a la vida jurídica en calidad de Sociedad Comercial, establecida bajo el tipo societario de Sociedad Anónima, regulada por el Código de Comercio; por lo que el Ad quem al haber aplicado en su resolución normativa aplicable a las sociedades civiles ha incurrido en error.

3.- Asimismo afirman que incurrió el Tribunal de Alzada en error de hecho en la apreciación de la prueba respecto a la excepción perentoria interpuesta por Edwin Alvarado Saavedra, toda vez que no consideró las literales cursantes de fs. 43 vlta. y 45 referidas a la transcripción del Acta de la Junta Ordinaria de Accionistas celebrada el 30 de diciembre de 1998 y en la que Edwin Alvarado fungía como Presidente y conforme consta a fs. 45 referida al acta de exhibición de documentos, ésta fue celebrada en julio de 2005; de lo que se concluye que habiéndose interpuesto la medida preparatoria en junio del 2005 transcurrieron más de seis años y cinco meses después de que Edwin Alvarado dejara de ejercer las funciones de Director de la sociedad.

Por lo anterior solicita se case el Auto de Vista Nº 54/2012 de 1 de junio de 2012 y deliberando en el fondo declare improbada la demanda principal y probada la excepción perentoria de falta de acción y derecho.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Con relación al primer punto impugnado y a fin de poner en contexto lo referido a las sociedades civiles y comerciales, es necesario realizar las siguientes puntualizaciones:

1.- El art. 751 del Código Civil, señala: "I. Las sociedades pueden ser civiles o comerciales. II. Son comerciales las comprendidas en el Código de Comercio. Las sociedades cuya finalidad es el ejercicio de una actividad en forma diversa a aquellas, se regulan como sociedades civiles, salvando las que por ley tengan otro régimen".

2.- Por su parte, el art. 125 del Código de Comercio respecto a las sociedades comerciales, conceptualiza especificando que: "Por el contrato de sociedad comercial dos o más personas se obligan a efectuar aportes para aplicarlos al logro del fin común y repartirse entre sí los beneficios o soportar las pérdidas".

Asimismo el art. 126 del Código de Comercio señala que las sociedades comerciales, cualquiera sea su objeto, solo podrán constituirse como: sociedad colectiva, sociedad en comandita simple, sociedad de responsabilidad limitada, sociedad anónima, sociedad en comandita por acciones y asociación accidental o de cuentas en participación.

3.- Ahora entre la sociedad civil y la sociedad comercial, conforme a las respectivas regulaciones legales de cada una de ellas, Carlos Morales Guillen en su libro Código de Comercio Concordado y Comentado, refiere las diferencias existentes entre una y otra:

1.- Las sociedades civiles pueden constituirse en documento privado, salvo cuando se aporta inmuebles que exige documento público (art. 754 c.c.), mientras las comerciales requieren instrumento público, excepto las accidentales (c-com. Art. 128). De ahí que según el Diccionario de Martínez Alcubilla (cit. De Scaevola) las sociedades mercantiles que se proponen lucro y las civiles que exigen propósito de ganancia, no se distinguen en la esencia sino solamente en la forma o solemnidad de su establecimiento.

2.- Las sociedades civiles que no adoptan alguna forma comercial, (art. 752 c.c.) no requieren publicidad, mientras las comerciales deben inscribirse obligatoriamente en el Régimen de Comercio (c.com. art. 29).

3.- Las sociedades comerciales constituidas sin observar los requisitos legales, funcionan irregularmente con efectos precisamente regulados (c.com. 134); las civiles son consideradas de hecho (art. 803 c.c.).

4.- Las sociedades civiles no están obligadas a llevar, como las comerciales, libros mercantiles que tienen fuerza probatoria según casos y circunstancias (arts. 32, 62 y 63 c.com.).

5.- Para la sociedad comercial se exige estipulaciones precisas sobre gestores y administradores (c.com. art. 127, incs. 8 y 14); en las civiles si no se estipula sobre el particular se presume que todos los socios tienen la facultad de administar (c.c. 776).

6.- La responsabilidad de los socios en las sociedades civiles, por regla general, es ilimitada o mancomunada con prestación divisible (art. 783 c.c.), mientras en las comerciales es ilimitada y solidaria (sociedades colectivas, art. 173 c.com.) o ilimitada al importe de las aportaciones limitadas y anónimas (arts. 195 y 217 c.com.).

7.- Las sociedades civiles se disuelven por muerte, interdicción o insolvencia de cualquier de los socios (c.c. art. 791, inc. 4 y 5). En las mercantiles no siempre producen el mismo afecto: la muerte de los socios comanditarios o accionistas no disuelve la sociedad (art. 373 y s. c. com).

8.- El vencimiento del plazo en las sociedades mercantiles, no admite prórroga sino con las formalidades de una nueva constitución (c.com. art. 379); en las civiles, la prórroga es procedente por consentimiento expreso o tácito de los socios (c.c. art. 793).

9.- En las sociedades civiles es aplicable, cuando no pueden pagar sus deudas, el concurso de acreedores (c.c. arts. 562 y s.); en las mercantiles ha de irse a la suspensión de pagos o a la quiebra (c.com. arts 1487 y 1542).

10.- A la liquidación de las sociedades civiles, son aplicables las reglas de la división de herencia (c.c. arts. 171 y 797). A las de las comerciales, se aplica una reglamentación propia (c.com art. 384 y s.)..

Finalmente citando a Víctor Camargo Marín en su Libro Derecho Comercial Boliviano, señala otra diferencia indicando: "...que en las sociedades civiles generalmente se constituyen para una prestación de servicios y las comerciales para una obtención de utilidades".

De lo que concluimos que la sociedad civil regida por su propia norma, busca satisfacer un objetivo o ganancia respecto de la sociedad instituida; sin embargo la sociedad comercial como tal tiene un fin netamente lucrativo para los socios.

Teniendo ya definida la diferencia existente entre una sociedad civil y una comercial, es prudente puntualizar también lo referido a la rendición de cuentas y al respecto diremos que: cuenta se trata de un concepto perteneciente a las ciencias contables, es un documento contable que demuestra en términos numéricos las diversas operaciones que han sido llevadas a cabo en una actividad negocial y la noción de rendición de cuentas, presenta un aspecto económico-contable; es decir expone una serie de datos que dan razón del resultado económico de la actividad comercial y supone también un aspecto jurídico, o sea la demostración cabal y documentada de las operaciones con determinados resultados que permiten acreditar que quién realizó la negociación resulta ser deudor o acreedor frente al otro sujeto a quien tiene la obligación de rendir cuentas. (Tratado Teórico-Práctico de Derecho Comercial - Raymundo L. Fernández y Osvaldo R. Gómez Leo).

En lo que respecta a la rendición de cuentas en las sociedades, el mismo Tratado Teórico-Práctico de Derecho Comercial antes referido, señala que: "En materia societaria, rigen normas específicas para los administradores, debiéndose distinguir si se trata de una sociedad regular...".

Señalado lo anterior, en el caso que nos ocupa y teniendo definido qué es la sociedad civil y la comercial, así como la rendición de cuentas, diremos que los recurrentes señalan que al ser Industria Molinera Cochabamba S.A. una sociedad anónima cuyo capital está representado por acciones y la responsabilidad de los socios queda limitada al monto de las acciones que hayan suscrito (art. 217c.com.), necesariamente para la pretensión de quienes demandan deben regirse a las estipulaciones previstas en dicho Código de Comercio; aspecto que es evidente, por las siguientes razones:

1.- Entre las características de toda sociedad anónima está la referida a la "rendición de cuentas en fechas adecuadas, donde los socios pueden hacer las observaciones del caso para el mejor manejo de la sociedad" (Derecho Comercial Boliviano-Víctor Camargo Marín), efectuada por lo general cada fin de gestión y una vez que el máximo organismo que representa la voluntad social es convocado, hablamos de la Junta General de Accionistas, en el caso que nos ocupa y conforme señala el art. 20 del Estatuto de la Industria Molinera Cochabamba S.A. y según señala el art. 21 la Junta General de Accionistas se reunirán en el domicilio social y serán convocadas por el Directorio o el Sindico en los casos legalmente previstos o cuando a criterio de cualquier de ellos sea necesario, el art. 33 del mismo Estatuto, refiere claramente que la Junta General Ordinaria se reunirá con carácter obligatorio por lo menos una vez al año para considerar y resolver los siguientes asuntos: a) Memorial anual, b) Balance General y Estado de resultados y todo otro asunto relativo a la gestión de la sociedad, c) Informe del Sindico y dictamen de los auditores externos, d) Distribución de las utilidades o en su caso el tratamiento de las pérdidas, e) nombramiento y remoción de Directores, Sindico y fijación de sus dietas y fianzas, f) Elección y remoción del Presidente, Vice-Presidente y Secretario del Directorio. De lo que se infiere que la Sociedad Anónima cuenta con instancias de control tanto de su administración y funcionamiento, nos referimos a los síndicos, quienes se hallan a cargo de la fiscalización interna y permanente de la sociedad, nombrados de los mismos accionistas o que recaen en personas ajenas. Como se evidencia de fs. 13 de obrados, fue designado a tiempo de constituirse la Industria Molinera Cochabamba S.A. como síndico a Jaime Garnica Arostegui, posteriormente, según consta a fs. 44 en enero de 1999 fue designado un segundo directorio en el que no fue elegido síndico; sin embargo ello no significaba obstáculo alguno para que el Directorio convoque a una nueva Junta General de Accionistas con la finalidad de elegir a un síndico, más aun tomando en cuenta que en la última conformación del Directorio se encontraban tres socios accionistas a quienes les interesaba contar con un agente fiscalizador.

2.- Que, el Código de Comercio en el Titulo III-Capítulo I referido a las Sociedades Comerciales, art. 164 señala que la responsabilidad de los administradores y representantes de la sociedad, quienes deben actuar con diligencia, prudencia y lealtad, bajo pena de responder solidaria e ilimitadamente por los daños y perjuicios que resulten de su acción y omisión; la misma que será evaluada justamente cuando sea convocada la Junta Ordinaria o Extraordinaria de Accionistas en las que no solamente se considerará y resolverá sobre la memorial anual, balance general y estado de resultados sino también todo lo observado y fiscalizado por el síndico. Es justamente en esta instancia que los socios accionistas pueden solicitar se rinda cuentas de todo lo administrado, distribuir sus utilidades y tratar las pérdidas e inclusive determinar la responsabilidad de los directores y síndicos si las hubiere (art. 285 Código de Comercio); instancia a la que los ahora demandantes no acudieron ni generaron la posibilidad de que la Junta General de Accionistas se reúna finalizadas las gestiones desde 1999 ya sea de manera ordinaria o extraordinaria.

3.- Que, siendo de interés de los demandantes, uno de ellos como miembro del Directorio y socio accionista a su vez conocer sobre sus estados financieros, utilidades y pérdidas no activo ni sugirió emitir convocatoria a Junta general de Accionistas, conforme prevé el art. 290 del Código de Comercio, los accionistas que representen por lo menos el 20% del capital social tendrán derecho a solicitar por escrito, en cualquier tiempo, la convocatoria a junta general para tratar exclusivamente los asuntos indicados en su petición. Si se revisa el acta de constitución de Industria Molinera Cochabamba S.A. de fs. 1 a 31, específicamente a fs. 2 y 3, siete de los nueve socios de dicha Sociedad Anónima estaba conformada por la Familia Vedia Rendón; es decir más del 20% de los accionistas que pudieron conformar para solicitar por escrito se convoque a junta ordinaria o extraordinaria de accionistas. Ahora en caso de que el Directorio (conformado este último por tres socios de la familia Vedia-Rendon), rehusó convocar a la misma o no lo hiciere dentro los quince días siguientes a la recepción de la solicitud escrita, la solicitud pudieron formularla a la Dirección de Sociedades por Acciones, instancia que convocaría sin mayor trámite a una Junta de Accionistas, atribución contenida en el art. 444 num. 9) de la misma norma y arts. 58 y 59 del D.L. 16833 de 19 de julio de 1979 - Reglamento de la Dirección General de Registro de Comercio y Sociedades por Acciones.

Por otra parte, el art. 321 del Código de Comercio señala que los directores son responsables, solidaria e ilimitadamente, frente a la sociedad, los accionistas y terceros en situaciones determinadas por esta normativa igualmente los anteriores directores serán responsables solidarios con los que les antecedieron, por las irregularidades en que éstos hubieran incurrido, si conociéndolas no las remediaran o enmendaran poniéndolas en todo caso, en conocimiento de los síndicos o de la junta general; en el caso presente como se advierte de las declaraciones de los anteriores presidentes de "Industria Molinera Cochabamba" S.A. no solamente ha sido el Presidente el responsable de administrar dicha sociedad anónima sino el Directorio en Pleno, instancia que además estaba obligada a convocar a la Junta General de Accionistas a objeto de presentar ante la misma los estados financieros y de resultados a los fines de que a través de la Junta General de Accionistas, se evalúe los mismos y en caso de determinar responsabilidades tenían la facultad de la remoción de los integrantes del directorio en Pleno. El Dr. Carlos Morales Guillen en el Libro Código de Comercio Concordado y Comentado señala que: "Cuando los administradores no dan cumplimiento a los deberes que les imponen la ley y el acto constitutivo (incluidos en los estatutos), con la diligencia del mandatario (que es la diligencia prevista en el art. 164), es decir si no han atendido y vigilado la marcha general de las gestiones sociales, con diligencia, prudencia y lealtad, o si estando en conocimiento de situaciones perjudiciales, no han hecho lo que podían para impedirlas o para atenuar o disminuir sus consecuencias, surge la responsabilidad de los directores, frente a la sociedad, a los accionistas y a terceros".

Por lo anterior desarrollado, se tiene que los demandantes tenían todas las instancias referidas en los Estatutos de la Industria Molinera Cochabamba S.A. y las señaladas en el Código de Comercio para solicitar se convoque a Junta General de Accionistas a los fines de conocer todo lo referido a la administración de la sociedad anónima, incluyendo los informes de los síndicos-fiscalizadores, no siendo la demanda de rendición de cuentas en la vía civil la correcta para que los socios accionistas soliciten conocer los resultados positivos y negativos arrojados por la administración de la sociedad conformada, por lo que el Ad quem a tiempo de señalar la normativa vigente respecto a la responsabilidad que tiene toda persona de rendir cuentas y sujetar su fundamentación en lo referido a las sociedades civiles, ha incurrido en error, correspondiendo que la demanda se plantee dentro el marco previsto en el Código de Comercio en lo que corresponde a la Sociedad Anónima; es decir en la que se tienen que cumplir con las instancias competentes para conocer sobre los resultados de la administración de la sociedad, siendo la demanda presentada improponible así como está planteada, por lo que en virtud a lo previsto en el art. 252 del Código de Procedimiento Civil, correspondiendo a este Tribunal fallar de la forma prevista en los arts. 271 num. 3) y 275 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en el art. 271 núm. 3) y 275 del Código de Procedimiento Civil, ANULA obrados hasta la admisión de la demanda, sin reposición.

Siendo excusable el error no se impone multa.

En virtud del art. 17 parágrafo IV de la Ley del Órgano Judicial Nº 025, hágase conocer la presente resolución al Consejo de la Magistratura.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Dra. Rita Susana Nava Duran