TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 450/2012

Sucre: 30 de noviembre 2012

Expediente: CB -104 - 12 - S

Partes: Bernabé Riguera Sandoval c/ María Isabel Riguera Sandoval

Proceso: Nulidad de documento de venta.

Distrito: Cochabamba.

VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 317 a 323 y vlta. Interpuesto dentro del término de ley por María Isabel Riguera Sandoval, contra el Auto de Vista REG/S.CII/ZGC/ASEN.147/24.08.2012 de fecha 24 de agosto de 2012 de fs. 313 a 314 y Vlta., pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, en el proceso ordinario de nulidad de documento de transferencia de inmueble, seguido por Bernabé Riguera Sandoval contra María Isabel Riguera Sandoval, Julio y José Pablo Riguera Sandoval, la respuesta al recurso de fs. 326 a 327; el Auto de concesión de fs. 327 vlta.; los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Bernabé Riguera Sandoval, de fs. 14 a 15 interpone demanda de nulidad de documento de transferencia de bien inmueble realizado por Serafín Riguera Pérez junto a su esposa Mauricia Sandoval de Riguera en favor de su hija María Isabel Riguera Sandoval en fecha 18 de noviembre de 1968, por la causal del art. 549 num. 3) y 452 num. 1) del Código Civil, documento reconocido en sus firmas y rúbricas el 18 de noviembre de 1978 y protocolizado el 04 de septiembre de 1979 por ante Notario de Fe Pública bajo el Testimonio 449 y la dirige contra María Isabel Riguera Sandoval, pidiendo la nulidad de dicho documento, así como la nulidad de su registro en la oficina de Derechos Reales de la partida 1699, fojas 1177 del Libro de Propiedad Rural de 1979 con matrícula 3011010011199; demanda que es ampliada a fs. 20 contra Julio y José Pablo Riguera Sandoval.

Sustanciado el proceso en primera instancia, el Juez de Partido 9º en Materia Civil y Comercial de la ciudad de Cochabamba, mediante Sentencia de fecha 22 de marzo 2010 cursante de fs. 230 a 240, declaró PROBADA la demanda principal deducida por el actor e IMPROBADA las excepciones perentorias de conciliación, transacción, falsedad, confirmación y ratificación de contrato de transferencia, así como declaró IMPROBADA la demanda reconvencional de usucapión planteada en su defensa por la demandada; declarando nula y sin valor alguno la Minuta con calidad de documento privado objeto de demanda de nulidad, ordenando la cancelación de su registro en oficinas de Derechos Reales de la partida 1692 de fs. 117 del Libro de Propiedad Rural del año 1979, con Matrícula computarizada Nº 3011010011199. Sin costas.

En apelación la referida Sentencia de fecha 22 de marzo de 2010 interpuesta por María Isabel Riguera Sandoval, por el Auto de Vista de fs. 280 a 281 se confirma la Sentencia y por Auto Supremo Nº 87/2012 se llega a anular el Auto de Vista recurrido; sustanciado nuevamente el proceso, la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, por Auto de Vista REG/S.CII/ZGC/ASEN.147/24.08.2012 de 24 de agosto de 2012, cursante a fs. 313 a 314 y vlta. nuevamente confirma la Sentencia apelada con costas; en contra de esta Resolución de segunda instancia, la demandada María Isabel Riguera Sandoval, por memorial de fs. 317 á 323 recurre en casación en la forma y en el fondo pidiendo se CASE el Auto de Vista recurrido y/o Anule obrados hasta el vicio más antiguo, declarando válida la transferencia realizada.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

La recurrente indica que luego de la anulación del Auto de Vista de fs. 280 a 281 por el Auto Supremo Nº 87/2012 emitido por la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia, la causa regresó a la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia donde simplemente se decretó "a la oficina" y se notificó a las partes en el tablero de la Sala, violando el art. 137 de Código de Procedimiento Civil y el art. 22 de la Ley 1760, actuación con la cual se habría vulnerado su derecho de recusar al Vocal que conoce la causa y acusa de vulnerado el derecho a la defensa consagrado por el art. 16 de Constitución Política del Estado.

Señala que la Sala Civil Segunda al haber confirmado la Sentencia en el Auto de fecha 29 de noviembre de 2011 (fs. 280 a 281), ha manifestado su opinión sobre la justicia o injusticia del litigio, estando impedida para dictar un nuevo Auto de Vista.

Que, la demanda no fue dirigida contra todos los herederos, violando sus derechos de heredera con relación a sus padres difuntos Serafín Riguera Pérez y Mauricia Sandoval de Riguera y por está situación indica que debe anularse obrados hasta dirigirse la demanda contra todos los herederos.

Que, no se procedió a citar a los codemandados Julio y José Pablo Riguera Sandoval conforme determina los arts. 120 y 121 del Cód. Pdto. Civ., citando para el efecto jurisprudencia antigua de la Ex Corte Suprema de Justicia.

Indica también que los Vocales recurridos no cumplieron con el art. 236 del Cód. Pdto. Civ., al no pronunciarse sobre la reconvención y la validez de la transferencia realizada por su madre Mauricia Sandoval de Riguera y ratificada por otro documento. extrañando la falta de pronunciamiento con respecto a la prescripción del actor.

En cuanto al fondo, indica que el Juez de primera instancia hace una interpretación errónea del art. 93 del Código Civil al determinar que su posesión del inmueble no es de buena fe, incurriendo en violación, interpretación errónea y aplicación indebida de los arts. 450, 483, 485, 510, 520 y 558 del Código Civil, afirmando que cuando dos o más personas suscriben un contrato, la nulidad de una de ellas, no necesariamente acarrea la nulidad de todo el documento, simplemente se determina la nulidad de la parte afectada y por consiguiente, el contrato de transferencia de 18 de noviembre de 1968 tendría toda la legalidad con relación a la transferencia realizada por su madre copropietaria Mauricia Sandoval de Riguera, constituyendo el mismo ley entre las partes otorgantes.

Señala también que existe aplicación indebida e interpretación errónea de los arts. 1313, 1314 y 1316 del Código Civil al no haber considerado el documento de ratificación de la transferencia realizada por la copropietaria.

Refiere también que existe violación del art. 134 concordante con el art. 138 del Código Civil al indicar que su persona no cuenta con título idóneo, no obstante de encontrarse inscrito en Derechos Reales, inmueble que fue obtenido de buena fe.

Con tales antecedentes interpone recurso de nulidad, casación en el fondo y en la forma, pidiendo se case el Auto de Vista y/o anulando obrados hasta el vicio más antiguo, declarar válida la trasferencia realizada por su madre Mauricia Sandoval de Riquera y se declare la usucapión del inmueble a su favor.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Estando interpuesto recurso de casación en la forma y en el fondo, con argumentos entremezclados, donde se exponen aspectos que hacen al procedimiento y de fondo en uno y otro recurso, lo que denota la impericia del profesional patrocinante del recurrente; sin embargo, no obstante la deficiencia de los recursos y rescatando los aspectos que corresponden, primeramente debemos considerar el recurso de casación en la forma, toda vez que de ser evidente las infracciones, ya no correspondería ingresar a considerar los aspectos referentes al recurso en el fondo.

Recurso en la forma:

La recurrente acusa la violación del art. 137 del Cód. Pdto. Civil y el art. 22 de la Ley 1760, por haberse realizado la notificación en el tablero del Tribunal Ad quem con la recepción de la causa proveniente del Tribunal Supremo de Justicia, aspecto que le privaría del derecho a recusar al Vocal que asumió conocimiento de la causa; sin embargo no especifica absolutamente nada con respecto a la causal por la cual pretendía la recusación; además que lo afirmado por la recurrente no se encuentra comprendida dentro de las previsiones del art. 137 de la Ley adjetiva de la materia ni mucho menos tiene relación con el art. 22 de la Ley 1760 y por consiguiente no se advierte violación de las citadas normas legales ni vulneración a la legítima defensa como refiere la recurrente.

El Tribunal Supremo de Justicia al haber anulado el Auto de Vista de fs. 180 a 181, ha ordenado al Tribunal Ad quem dictar una nueva Resolución atendiendo los argumentos expresados como agravios por la recurrente, causa que luego de su sorteo recayó nuevamente al mismo Vocal relator del Auto anulado y si en criterio de la recurrente se pretende recusar por el solo hecho de que anteriormente el Vocal relator haya elaborado el proyecto de Resolución y recaído nuevamente la causa a la misma autoridad no obstante el nuevo sorteo realizado, no corresponde tal recusación por cuanto se trata simplemente del cumplimiento de parte del Tribunal Ad quem de un deber que fue omitido en su momento cual es la de resolver la apelación conforme al art. 236 del Código Pdto. Civil.

La recurrente indica que fueron violados sus derechos de heredera al no encontrarse dirigida la demanda contra todos los herederos de Serafín Riguera Pérez y de Mauricia Sandoval de Riguera; esta situación tampoco es evidente ya que la demanda se encuentra dirigida precisamente contra la actual recurrente como demandada principal, de la misma manera fue dirigida contra todos los herederos que indicó el demandante en el memorial que corre a fs. 18, es decir fue ampliada contra Julio y José Pablo Riguera Sandoval, integrándose a todos a la listis; respecto al aparente defecto de citación a estos últimos, no fue reclamado por los mismos no obstante de haber comparecido al proceso a prestar juramento en calidad de demandados y por consiguiente no le corresponde a la recurrente reclamar sobre ese aspecto ya que no le ocasiona ningún perjuicio en su contra.

Respecto a la reconvencional de usucapión planteada por la demandada; se debe establecer que tratándose de un bien inmueble que se encuentra en lo proindiviso donde existe de por medio reclamo de derecho sucesorio de parte del demandante, como también existen otros coherederos con vocación hereditaria como son los demás hermanos, no es viable la usucapión, así se tiene establecido por la Jurisprudencia de la Ex Corte Suprema y por el Tribunal Supremo de Justicia, además que la referida demanda reconvencional se encuentra dirigida simplemente contra uno de los herederos y no contra los demás coherederos que tienen vocación hereditaria sobre el inmueble objeto de litis. En cuanto a la prescripción de la acción del actor, esta situación no fue invocada por la demandada al momento de contestar la demanda conforme se encuentra reconocido por el art. 342 del Código de Procedimiento Civil; para hacer valer tal derecho, éste tiene que ser necesariamente invocado de manera expresa por la defensa al momento de contestar la demanda.

De las consideraciones anotadas se concluye que no son evidentes las infracciones acusadas por la recurrente respecto al recurso de casación en la forma, de donde deviene el mismo en infundado.

Recurso en el fondo:

En el fondo la recurrente acusa al Juez de instancia de haber realizado una interpretación errónea del art. 93 del Código Civil al determinar que su posesión del inmueble no es de buena fe; al respecto la recurrente en su defensa alegó tener derecho de propiedad sobre el inmueble objeto de litis y no obstante de tener esa calidad, al mismo tiempo pretende de manera confusa la usucapión quinquenal y/o decenal del mismo inmueble, resultando los fundamentos que sustentan ambas pretensiones contrarios entre sí; es decir, no puede demandarse la usucapión cuando se tiene el derecho de propiedad, a menos que renuncie a este último. Según el art. 110 del Código Civil, la usucapión es una de las formas de adquirir la propiedad la cual se funda en la posesión de la cosa, en tanto que si la persona tiene la calidad de propietaria del bien, no requiere de ninguna posesión, simplemente le corresponde ejercer ese derecho conforme determina el art. 105 de la Ley sustantiva civil.

Por otra parte, también acusa de haber incurrido en interpretación errónea y aplicación indebida de los arts. 450, 483, 485, 510, 520 y 558 del Código Civil; normas legales que estén referidas a la celebración, ejecución y cumplimiento de los contratos entre partes contratantes, salvo la última norma legal que se refiere a la confirmación del contrato anulable; en el caso de Autos el objeto de la demanda es la nulidad de contrato de transferencia de inmueble realizado por los esposos Serafín Riguera Pérez y Mauricia Sandoval de Riguera en favor de María Isabel Riguera Sandoval donde las partes contratantes como tal no están en controversia entre sí, tampoco está en tela de juicio el cumplimiento o incumplimiento de dicho contrato, y por consiguiente, la interpretación errónea y aplicación indebida de normales legales que acusa la recurrente no corresponden al caso que nos ocupa.

El documento que se demanda de nulidad, si bien fue elaborado en fecha 18 de noviembre de 1968, sin embargo el reconocimiento de las firmas y rúbricas de las partes que intervienen en el mismo fue realizado en fecha 18 de noviembre de 1978, así se evidencia por la documental que cursa de fs. 2 a 6 de obrados, sobre todo la de fs. 4 in fine, protocolizándose dicho documento el 04 de septiembre de 1979 bajo el Testimonio Nº 449; según el art. 1297 del Código Civil la validez del documento privado surte efectos entre los otorgantes y sus herederos y causahabientes desde la fecha de su reconocimiento, a partir de ese momento las partes y sus herederos pueden hacer valer para efectos legales.

En el caso de autos, por el certificado de defunción de fs. 102 se acredita que el Sr. Serafín Riguera Pérez (padre del demandante y demandada) falleció en fecha 16 de abril de 1950 y por consiguiente es imposible que el mencionado Señor haya podido intervenir como suscribiente en el documento de fecha 18 de noviembre de 1968, ni mucho menos realizar el reconocimiento de su firma y rúbrica en el año 1978 del indicado documento donde aparece supuestamente realizando la transferencia del inmueble de 398,47 mts2 conjuntamente su esposa Mauricia Sandoval de Riguera, a favor de su hija María Isabel Riguera Sandoval, inmueble ubicado en la Zona de Jaihuayco, Provincia Cercado del Departamento de Cochabamba, de donde se concluye que dicha transferencia realizada supuestamente por el nombrado Señor se encuentra viciada de nulidad, habida cuenta que la indicada persona al momento de la suscripción del referido documento no existía físicamente por encontrarse fallecida.

Sin embargo de lo manifestado y teniendo presente lo dispuesto por el art. 548 del Código Civil, la nulidad indicada anteriormente, no puede afectar la transferencia realizada por la Sra. Mauricia Sandoval Sánchez (esposa), máxime si esta última persona se ratificó posteriormente en dicha transferencia a favor de su hija Isabel Riguera Sandoval a través del documento de fecha 15 de diciembre de 1992 que corre a fojas 31 conforme lo establece el art. 1313 del Código Civil; documento que cuenta con reconocimiento de firmas y rúbricas realizado ante Juez de Mínima Cuantía de la ciudad de Cochabamba, el cual además fue objeto de peritaje técnico, estableciéndose la correspondencia de la impresión digital de la Sra. Mauricia Sandoval Vda. de Riguera tal como se evidencia de fs. 181 a 184.

El citado art. 1313 del Código Civil establece que en los contratos plurilaterales con prestaciones comunes, la nulidad o la anulación del vínculo que afecta a una de las partes no importa la nulidad o anulación del contrato, a menos que su participación se considere esencial de acuerdo a las circunstancias; norma legal que es aplicable al presente caso para determinar la nulidad parcial del documento que es objeto de litis, habida cuenta que la demanda fue interpuesta en ese sentido, sin cuestionar la transferencia realizada por la Sra. Mauricia Sandoval Vda. de Riguera.

Lo manifestado anteriormente, tampoco afecta en lo absoluto los actos de cesión y reconocimiento de derechos que pudieron haber realizado los hermanos de la recurrente a través del documento de fecha seis de febrero de 1978 donde interviene también el demandante, habida cuenta que el objeto de la presente demanda de nulidad no comprende a dicho documento, simplemente se demandó la nulidad de la supuesta trasferencia del inmueble de 398,47 mts.2 realizado en calidad de copropietario por el Sr. Serafín Riguera Pérez (fallecido) mediante el documento de fecha 18 de noviembre de 1968, reconocido en sus firmas y rúbricas el 18 de noviembre de 1978.

Que, la Ley Nº 025 del Órgano Judicial a la fecha se encuentra en vigencia plena conforme a las disposiciones Transitorias Primera y Segunda y que respecto al número de votos para dictar Resolución, la misma Ley en su art. 41 establece: "Las Resoluciones que adopte la Sala especializada será por mayoría absoluta de votos de sus miembros". Disposición legal que en correspondencia a los principios de celeridad, eficacia y eficiencia reconocidos por el art. 180-I de la Constitución Política del Estado determina, sin excepción alguna, que las resoluciones a ser emitidas por la Sala especializada sean por mayoría absoluta de sus miembros, situación que es el caso presente por estar constituida la Sala Civil por dos Magistrados.

Por otro lado corresponde precisar que la Ley del Órgano Judicial, respecto de los arts. 277 y 278 del Código de Procedimiento Civil conlleva una derogación tacita de esas normas, la misma que se encuentra así reconocida dentro de las disposiciones derogatorias y abrogatorias contenidas en la citada Ley que expresamente señala: "Quedan abrogadas y derogadas expresamente todas las normas contrarias a la presente ley conforme a las disposiciones transitorias de la misma".

Por lo anteriormente señalado, corresponde resolver en el recurso de casación en la forma conforme a lo previsto por el Art. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil y respecto al recurso de casación en el fondo, conforme al art. 271 num. 4) y 274 de la misma Ley adjetiva civil y art. 41 de la Ley del Órgano Judicial Nº 025.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 41 y 42 parágrafo I numeral 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación de lo previsto en el art. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil declara, INFUNDADO el recurso de casación en la forma interpuesto por María Isabel Riguera Sandoval y conforme al art. 271 num. 4) y 274 del mismo cuerpo legal, en cuanto al recurso de casación en el fondo, CASA PARCIALMENTE el Auto de Vista Nº 147/24.08.2012 de fecha 24 de agosto 2012 de fs. 313 a 314 y vlta. dictado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba y deliberando en el fondo, modifica la Sentencia de fecha 22 de marzo de 2010 de fojas 230 a 240 en el sentido de que la nulidad dispuesta abarca únicamente a la transferencia de las acciones y derechos realizados por Serafín Riguera Pérez a favor de su hija María Isabel Riguera Sandoval, quedando en consecuencia válida la transferencia respecto a las acciones y derechos realizados por la Sra. Mauricia Sandoval Sánchez a favor de la nombrada hija, manteniendo en lo demás firme y subsistente la Sentencia a fs. 230 a 240.

Se salvan los derechos de la recurrente María Isabel Riguera Sandoval para que ésta haga valer en la vía correspondiente si así considera pertinente, el documento de fecha seis de febrero de 1978 a fs. 32 y vlta.

Sin responsabilidad por ser error excusable.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán