TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 482/2012

Sucre: 13 de diciembre de 2012

Expediente: SC-105-12-S.

Partes: Néstor Hugo Arosquita López c/ Widan Jaime Torres Pedriel y otros Herederos de Esther Pedriel Vda. de Torres.

Proceso: Cumplimiento de contrato, entrega de bien inmueble y pago de daños y perjuicios.

Distrito: Santa Cruz.

VISTOS: El recurso de casación en la forma, cursante de fs. 183 a 184, interpuesto por Néstor Hugo Arosquita López, contra el Auto de Vista cursante a fs. 180 y vlta, emitido el 20 de julio de 2012 por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, en el proceso ordinario sobre cumplimiento de contrato seguido por el recurrente en contra de Widan Jaime, Edwin Omar y Dyllma Evelin de apellidos Torres Pedriel y reconvención por anulabilidad de contrato y resolución por incumplimiento voluntario y cancelación de gravamen en Derechos Reales; la respuesta de fs. 187 y vlta.; la concesión de fs. 188; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez de Partido Quinto en lo Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz, el 22 de febrero de 2012 pronunció la Sentencia Nº 9/2012, cursante de fs. 162 a 164, declarando improbada la demanda principal de cumplimiento de contrato y entrega de bien inmueble, más pago de daños y perjuicios, y probada en parte la demanda reconvencional por la anulabilidad de contrato por falta de consentimiento de todos los propietarios para su formación y por falta de pago del precio en los plazos establecidos. Como consecuencia dispuso la resolución del contrato, la cancelación de la anotación preventiva que pesa sobre el inmueble objeto de la litis. Sin costas por ser juicio doble.

Contra esa Sentencia el actor principal interpuso recurso de apelación cursante de fs. 168 a 169 vlta, en cuyo mérito la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, el 20 de julio de 2012 pronunció el Auto de Vista cursante a fs. 180 y vlta., confirmando en todas sus partes la Sentencia apelada, con costas.

Resolución de segunda instancia recurrida en casación en la forma por el demandante principal Néstor Hugo Arosquita López.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

El recurrente señaló que por memorial cursante a fs. 139 interpuso incidente de nulidad de obrados observando que su persona no fue citada con la demanda reconvencional saliente de fs. 45 a 50, incidente rechazado mediante Auto de fs. 143, contra el cual interpuso recurso de apelación, que fue concedido, dijo, en el efecto diferido por Auto de fs. 150 vlta.; igualmente refirió que emitida la Sentencia de fs. 162 a 164, apeló de dicho fallo cuya impugnación fue concedida por Auto de fs. 173; en mérito a esos antecedentes cuestionó que el Auto de Vista recurrido se hubiese pronunciado únicamente respecto al recurso de apelación de la Sentencia y no respecto a la apelación del incidente de nulidad.

Por los argumentos expuestos acusó la violación de los arts. 450, 451, 454, 519, 520, 568 inc. 1) y 614 del Código civil y de los arts. 3 inc. 1), 90, 120 del Adjetivo de la materia. Por lo que solicitó que el Tribunal Supremo case y deje sin efecto la Sentencia de fs. 162 a 164 y el Auto de Vista impugnado y con la facultad conferida por el art. 274 del Código de Procedimiento Civil, falle en el fondo declarando probada la demanda principal y, en su caso en aplicación del art. 275 del Código de Procedimiento Civil disponga la nulidad de obrados hasta el vicio más antiguo, es decir a que se practique la citación con la demanda reconvencional.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En reiteradas oportunidades éste Tribunal Supremo, siguiendo a su vez el criterio de la extinta Corte Suprema de Justicia, precisó que el recurso de casación constituye una nueva demanda equiparada a una de puro derecho, estando orientado dicho medio de impugnación extraordinario a lograr que el máximo Tribunal revise y reforme o anule las resoluciones expedidas en apelación por los Tribunales Departamentales, que infringen las normas de derecho material o las normas que garantizan el debido proceso o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales.

Igualmente precisó que el recurso de casación puede ser deducido en el fondo o en la forma o en ambos a la vez, conforme está establecido en el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil, sin embargo, no debe olvidarse que ambas formas de impugnación -en el fondo y en la forma- constituyen dos medios de impugnación distintos que responden a causales igualmente diferentes y persiguen por lo tanto distintas determinaciones.

Cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, esto es por errores en la resolución de fondo o errores in iudicando, los hechos denunciados por el recurrente deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el artículo 253 del adjetivo civil, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva resolución, que unificando la interpretación de las normas jurídicas resuelva el fondo del litigio; en tanto que si se plantea recurso de casación en la forma, es decir por errores de procedimiento, la fundamentación debe adecuarse a las causales y previsiones contenidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo, lo primero sucede cuando la resolución recurrida contiene infracciones formales y, lo segundo cuando en la sustanciación del proceso se hubieren violado las formas esenciales del proceso con trascendencia en el ámbito del debido proceso.

De lo manifestado precedentemente se concluye que el recurso de casación en el fondo y el de forma son dos medios de impugnación distintos, que persiguen igualmente finalidades diferentes, el uno, nos referimos al de fondo, está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la resolución del litigio, y en ese caso lo que el recurrente pretende es que el Auto Supremo case la resolución recurrida y resuelva el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley, o en su caso descartando el errores de hecho o de derecho en la apreciación de las pruebas cometidos por los Tribunales de instancia. En cambio el recurso de casación en la forma está orientado a que el Tribunal Supremo constate la existencia de errores formales en la resolución impugnada o de procedimiento en la sustanciación de la causa que revistan incidencia y conlleven afectación del debido proceso, en cuyo caso la pretensión recursiva del recurrente deberá estar orientada a la nulidad de la resolución impugnada o a la nulidad de obrados.

En el caso que se analiza el recurrente no comprendió la diferencia existente entre el recurso de casación en la forma y el de fondo, y aunque interpuso únicamente recurso de casación en la forma o de nulidad, su petitorio, contrariamente a la impugnación que dedujo, se orientó substancialmente a que el Tribunal Supremo de Justicia case tanto la Sentencia como el Auto de Vista y resuelva el fondo de litigio declarando probada la demanda principal, aspecto que, como se señaló anteriormente, resulta incongruente y se encuentra fuera de los alcances del recurso de casación en la forma que se dedujo.

Por otro lado, si bien la pretensión del recurrente también está orientada a que el Tribunal de Casación anule obrados hasta el vicio más antiguo, esto es hasta su citación con la demanda reconvencional, sin embargo, el argumento expuesto por el recurrente en su recurso de casación en la forma, se abocó a cuestionar la falta de pronunciamiento del Tribunal de alzada respecto al recurso de apelación en el efecto diferido que habría interpuesto precisamente en contra de la determinación del Juez A quo de rechazar el incidente de nulidad por la supuesta falta de citación con la demanda reconvencional, siendo ese el fundamento de su impugnación en la forma, su pretensión debió estar orientada a la nulidad del Auto de Vista, a fin de que se disponga la emisión de una nueva resolución de alzada que absuelva el aludido recurso de apelación diferida.

Por lo expuesto, el deficiente planteamiento del recurso motiva la improcedencia del mismo, sin embargo, sólo con fines de aclaración, corresponde precisar que conforme dispone el art. 25 de la Ley Nº 1760, la apelación en el efecto diferido tiene un trámite especial, previsto precisamente en la referida norma, en virtud al cual la apelación diferida depende de la eventual apelación de la Sentencia, oportunidad en la que quien interpuso recurso de apelación diferida debe fundamentar o en su caso ratificar la fundamentación ya expuesta y confirmar de forma expresa su voluntad de que la apelación diferida se tenga presente para su concesión conjunta con la apelación de la Sentencia, en el supuesto caso en que a tiempo de apelar de la Sentencia la parte interesada no haga mención alguna a la apelación diferida, el Juez de la causa concederá únicamente la apelación de la Sentencia, y el Tribunal de Alzada se pronunciará válidamente solo en relación a la apelación de la Sentencia, no teniendo porque hacerlo respecto a la apelación diferida, toda vez que se entiende que la parte interesada al no haber manifestado su voluntad de hacer efectivo dicho medio de impugnación a tiempo de apelar de la Sentencia, tácitamente desistió de dicha apelación.

En el caso de Autos el actor principal Néstor Hugo Arosquita López, a tiempo de interponer apelación contra la Sentencia (fs. 168 a 169 vlta.) no hizo mención alguna al recurso de apelación diferida contra el auto de fs. 143, razón por la que el Juez de la causa mediante auto de fs. 173 concedió, válidamente, solo el recurso de apelación contra la Sentencia, y en consecuencia el Tribunal de alzada se pronunció de igual forma únicamente respecto a esa apelación, correspondiendo aclarar igualmente que, notificado el interesado con el auto que concedió la apelación de la Sentencia, éste no formuló observación ni reclamo alguno en sentido de que se conceda de igual forma la apelación diferida que ahora extraña.

Finalmente, cabe señalar que el ahora recurrente cuestionó como uno de los agravios en la apelación de la Sentencia, la supuesta falta de citación con la demanda reconvencional, agravio que mereció expresa respuesta por parte del Tribunal de alzada, quien estableció que por memorial de fs. 63 fue el propio recurrente quien confesó haber sido notificado con el memorial de fs. 45 a 50 y en mérito a ello respondió a la demanda reconvencional, motivo por el cual el Tribunal Ad quem desestimó el reclamo efectuado, correcta determinación que en todo caso debió ser rebatida o cuestionada por el recurrente quien no lo hizo y se limitó a observar la falta de resolución de la apelación diferida, aspecto que ya se tiene explicado.

Por las razones expuestas, corresponde a éste Tribunal Supremo fallar en la forma prevista por los arts. 271inc. 1) y 272 inc. 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 num. 1) de la Ley del Órgano Judicial, en aplicación de lo previsto por los artículos 271 inc. 1) y 272 inc. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma cursante de fs. 183 a 184, interpuestos por Néstor Hugo Arosquita Lopez. Con costas.

Se regula el honorario del abogado en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Mgda. Relatora: Dra. Rita Susana Nava Durán