TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 125/2013

Sucre: 11 de marzo 2013

Expediente: CB-123-12-S

Partes: Mario Salomón Bustillos Vergara. c/ Isaac Rico Rassmusen.

Proceso: Nulidad de minuta de transferencia

Distrito: Cochabamba

VISTOS:El recurso de casación interpuestos por Isaac Rico Rassmusen de fs. 287a 289 vlta., impugnado el Auto de Vista de fecha 11 de Septiembre de 2012, pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental del Distrito Judicial de Cochabamba, dentro del proceso de nulidad de minuta de transferencia seguido por Mario Salomón Bustillos Vergara contra Isaac Rico Rassmusen, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, tramitada la causa, el Juez 8º de Partido en lo Civil y Comercial de la Capital del Distrito de Cochabamba, emitió la Sentencia de fecha 24 de diciembre de 2010, cursante de fs. 215 a 222 vlta., falla declarando IMPROBADA la demanda de fs. 7 a 8; PROBADAS las excepciones perentorias de fs. 37 a 38; PROBADA en parte la demanda reconvencional de fs. 37 a 38 vlta; IMPROBADAS las excepciones perentorias opuestas contra la demanda reconvencional de fs. 99 a 100 y PROBADAS las excepciones perentorias de ilegalidad y prescripción opuestas contra la demanda reconvencional de fs. 99 a 100 y en consecuencia declarando la inexistencia de derechos del demandante Mario Salomón Bustillos Vergara sobre los dos lotes de terreno motivo de la litis, por estar legalmente registrada en las oficinas de DD.RR. a nombre del demandado Isaac Rico Rassmusen.

Apelada la Sentencia por Mario Salomón Bustillos Vergara, la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, mediante Auto de Vista de fecha 17 de Enero de 2012, cursante de fs.248 a 249, confirma la Sentencia apelada de fs. 215 a 222 vlta., de obrados.

Esta Resolución dio lugar al recurso de casación en el fondo interpuesta por parte del demandante Mario Salomón Bustillos Vergara, la Sala Civil de este Tribunal mediante Auto Supremo Nº/2012 de 26 de abril de 2012 anula el Auto de Vista de fs. 248 a 249 de obrados y dispuso que sin espera de turno y previo sorteo pronuncie nueva Resolución con arreglo a lo previsto por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil, una vez devuelto el expediente la Sala Civil Segunda emitió nuevo Auto de Vista en fecha 11 de Septiembre de 2012, revocando parcialmente la Sentencia, declarando probada la demanda, improbadas las excepciones perentorias de falsedad ilegalidad, falta de acción y derecho y mejor derecho opuestas contra la demanda, improbada la demanda reconvencional, probadas las excepciones perentorias de falta de acción, causa y derecho, falsedad y mejor derecho opuestas contra de demanda reconvencional. Probadas las excepciones perentorias de ilegalidad y prescripción, opuestas contra la demanda reconvencional. declarando la Nulidad de la Minuta de transferencia de fecha 30 de Septiembre de 1990, ordenándose el cancel alción del Registro realizado por Isaac Rico Rassmusen, en Derechos Reales de la provincia de Quillacollo, correspondiente a Fs. 1453 y Partida 1453 de fecha 11 de Abril de 1996, subsistente el registro de fs. 2190 y Ptda. 2190 del Libro Primero de Propiedad de la Provincia de Quillacollo, sin costas por la revocatoria, Resolución que fue recurrida de casación en el fondo por Isaac Rico Rassmusen el mismo que se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En el fondo acusa:

1.- El recurrente señalo que el Auto de Vista incurre en falta de motivación y violación del debido proceso, toda vez luego de haber considerado el resto de los antecedentes que informan al proceso en el considerando dos, no habría expresado cual es el valor que les otorga a los mismos, como tampoco habría expresado en que consiste la errónea interpretación del inferior al dictar la Sentencia.

2.- Señalo también que si bien inicialmente hubo simulación de contrato, pero que mediante actos legales posteriores debidamente acreditados que la venta simulada se habría convertido en una venta real consolidada, consiguientemente se trataría de una simulación relativa que produce efectos entre las partes, toda vez que en el presente caso el demandado habría pagado el precio a través del crédito pagado al Banco Boliviano Americano, así mismo el actor habría manifestado la inexistencia de bienes conyugales en documento de 18 de Junio de 2004 válidamente homologado por Sentencia ejecutoriada de divorcio, incurrido en interpretación errónea, los art. 1290 y 1291 del Código e ignorando el art. 543 parágrafo II del Código Civil toda vez que el mimo le otorga valor al documento simulando relativo.

3.- Así mismo acuso la violación del principio de congruencia en virtud a que el Ad quen de manera directa habría declarado la nulidad del documento de transferencia vulnerando la cosa juzgada toda vez que el Lote Nº a nombre de Rosa Chávez Rico fue excluido del proceso mediante Auto de fecha 26 de octubre de 2006, Resolución firme ya que no fue impugnada por ninguna de las partes, aceptada plenamente por el actor.

4.- El Ad quem habría declarado la existencia del derecho del actor, sin haber considerado los sucesos posteriores a la firma del contra - documento, toda vez el contrato simulado se inscribió 5 años después, lo que determinaban claramente la intención de las partes de formalizar la transferencia, cuando se terminó de cancelar la obligación al Banco Boliviano Americano por el recurrente.

Finaliza señalando que el Ad quem ha incurrido en causales de casación en el fondo y este Tribunal deliberando en el fondo debe mantener la Sentencia de primera instancia.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Que, en función a los fundamentos expuestos en el recurso de casación y de la revisión de obrados, se evidencian los siguientes extremos:

1.- Mario Salomón Bustillos Vergara, mediante memorial de demanda de fs. 7 y 8 solicita la nulidad de minuta de transferencia suscrito en fecha 30 de Septiembre de 1991, por su persona juntamente con la que fuera su esposa en ese entonces Rosa Modesta Chávez Rico a favor de Isaac Rico Rassmusen, sobre los lotes de terreno ubicados en la Zona Sumunpaya, Cantón Colcapirhua, provincia Quillacollo del Departamento de Cochabamba; siendo la superficie del lote Nº 1 de 727,90 mts2 a nombre de Mario Salomón Bustillos Vergara y lote Nº 2 con 719.20 mts2 a nombre de Rosa Modesta Chávez Rico de Bustillos, asimismo señaló que en la misma fecha 30 de septiembre de 1991 suscribieron un contra-documento donde los contratantes arriba mencionados, declararon en la cláusula segunda, que la transferencia realizada y los tramites posteriores hasta su inscripción en Derechos Reales, se hicieron por razones estrictamente confidenciales, sin que la venta se haya realizado realmente, indicando que no se pagó el precio ni se entregó el objeto motivo de la venta, siendo los únicos dueños Mario Salomón Bustillos Vergara y Rosa Modesta Chávez Rico de Bustillos y que Isaac Rico Rassmusen no tiene derecho alguno sobre los bienes detallados y solo se prestó a la venta ficticia por razones familiares y de amistad a título gratuito. En esos fundamentos, solicitó se declare nula la transferencia de fecha 30 de septiembre de 1991 y la cancelación en el registro de Derechos Reales de la partida y fojas Nº 1453 del Libro Primero de propiedades de la provincia Quillacollo en fecha 11 de abril de 1996 a nombre de Isaac Rico Rassmusen.

2.- Citado el demandado interpone excepción previa y contesta negando los extremos de la demanda señalando: a) Que, la transferencia ficta se realizó como consecuencia de que los dos lotes estaban gravados por el Banco Nacional de Bolivia por $us. 18.000.- que no pudieron pagar los esposos Bustillos-Chávez, al extremo de haberse fijado remate de los mismos; b) Que, ante la desesperación de su prima accedió a obtener un préstamo del Banco boliviano Americano de $us 20.000.- con la garantía de los dos lotes. c) Que, para proteger de los procesos judiciales que enfrentaban en ese entonces, y como consecuencia de no haber podido cubrir la deuda con el B.B.A. el demandado se vio forzado a pagar la deuda terminando de cubrirla el año 1996; ante la imposibilidad de honrar los $us. 31.428.60.- los esposos Bustillos - Chávez acordaron que el demandado se quedara con la propiedad de ambos inmuebles.

Habiendo reconvenido solicitando se declare la inexistencia de derechos del actor, sobre los lotes uno y dos que le fueron transferidos en virtud a que no pudieron pagar su obligación con el B.B.A. y consiguientemente se declare nulo e ineficaz el contra documento de fecha 30 de Septiembre de 1991, alternativamente solicitó, se ordene el pago de $us. 31.428.60 que fueron cancelados por su persona al B.B.A. con costas y demás condenaciones de ley.

Con esos antecedentes debemos señalar que en términos generales, "simular es representar o hacer aparecer algo fingido; jurídicamente se define la simulación, como el acto jurídico que, por acuerdo de las partes, se celebra exteriorizando una declaración recepticia no verdadera, sea que carezca de todo contenido -pura apariencia-, o bien que esconda uno verdadero diferente al declarado -apariencia que encubre la realidad-. Es decir, la simulación puede ser absoluta o relativa. La simulación es absoluta cuando se celebra un acto jurídico que nada tiene de real, y es relativa cuando se emplea para dar a un acto jurídico una apariencia que oculta su verdadero carácter. El art. 543 del Código Civil dispone que: En la simulación absoluta el contrato simulado no produce ningún efecto entre las partes. En la relativa, el verdadero contrato, oculto bajo otro aparente, es eficaz entre los contratantes si reúne los requisitos de sustancia y forma, no infringe la ley ni intenta perjudicar a terceros". (Auto Supremo No. 153 de 24 de mayo 2010).

En el caso que se analiza estamos frente a una simulación absoluta, de la revisión de los datos del proceso se tienen que si bien el actor demostró la existencia de un contra-documento que difiere del contrato simulado, corroborado por el demandado, que ciertamente en base a dicho documento procede la nulidad solicitada por el actor, conforme el art. 543 parágrafo I del Código Civil; asimismo la jurisprudencia y la doctrina señalan, que la simulación puede ser demandada directamente por los contratantes si la acción está fundada en un contra documento que lo justifique; como en el presente se evidenció ese extremo, con el contra documento de fecha 30 de septiembre de 1991, habiéndose establecido en su cláusula segunda que la transferencia simulada la realizaron por razones estrictamente confidenciales sin que la venta se haya realizado verdaderamente, y en consecuencia el comprador ahora demandado no tiene ningún derecho sobre los lotes Nº 1 y 2 que fueron inscritos a su nombre.

De manera que el contrato de fecha 30 de septiembre de 1991 que fue inscrito en fecha 11 de abril de 1996 es nulo, porque se considera que el negocio nunca existió entre las partes contratantes, y consiguientemente la inscripción efectuada por el demandado mediante la partida 1453 y fojas 1453 no tiene ningún efecto jurídico entre las partes que la suscribieron.

Respecto a las pretensiones reconvenidas por el demandado referidas a la declaratoria de inexistencia de derechos del actor, sobre los lotes uno y dos que le fueron transferidos en virtud a que no pudieron pagar su obligación con el B.B.A. S.A.; la declaratoria de nulidad e ineficacia del contra-documento de fecha 30 de Septiembre de 1991, y el pago de $us. 31.428.60 que fueron cancelados por su persona al Banco B.B.A. S.A., corresponde realizar el siguiente análisis, conforme lo establecido en Sentencia por el Juez A quo.

Cuando se elaboraron los documentos de fecha 30 de Septiembre de 1991 los esposos Bustillos - Chávez socios de la firma "ELMEC S.R.L." enfrentaban un proceso con el Banco Nacional de Bolivia por una deuda de $us.18.000, habiéndose fijado inclusive remate de los inmuebles objeto de litigio para el 18 de Octubre del año 1991.

A petición de Rosa Chávez, esposa del actor, el demandado obtuvo un préstamo a su nombre mediante Escritura pública Nº 877 de 6 de noviembre de 1991 por la suma de $us. 20.000. del Banco Boliviano Americano, con la garantía de todos sus bienes habidos y por haber y en especial con los lotes 1 y 2 de los esposos Bustillos-Chávez, habiendo aceptado estos comprometer los inmuebles para el cumplimiento de dicha obligación.

En fecha 26 de Junio de 1991, los esposos obtuvieron otro préstamo del Banco Unión por la suma de $us. 12.000 con la garantía hipotecaria del inmueble de los padres del actor, como consta de fs. 104 a 109.

La existencia de otra deuda a favor del Banco Santa Cruz por la suma de $us. 8.000.- como consta de la certificación del Juzgado Tercero de Partido en lo Civil que cursa a fs. 173. Resultando que los lotes 1 y 2 para el año 1993 estaban hipotecados a favor de tres entidades financieras.

Ante la imposibilidad de poder cubrir la deuda adquirida con el Banco Boliviano Americano S.A. por parte de los esposos Bustillos-Chávez, el demando se vio obligado a cancelar la misma en resguardo de su patrimonio.

Ahora bien; de los hechos anotados se extrae que, los esposos Bustillos- Chávez el año 1991 al haber adquirido varias deudas, y no haber honrado las mismas enfrentaban varios procesos judiciales conforme documentación que cursa en obrados, por lo que como el Juez A quo estableció en Sentencia, se puede inferir que su situación económica no era estable, y consiguientemente no pudieron cancelar la deuda con el Banco Boliviano Americano S.A., ante esa imposibilidad, el demandado asumió esa obligación, razón por la que se encuentra justificada su pretensión referida a la devolución de la suma que canceló.

Al respecto, cabe añadir que el actor no demostró que el referido pago se hizo efectivo por éste y su esposa, debiendo tener en cuenta que los comprobantes de fs. 44 claramente demuestran que la deuda fue cubierta por el demandado, no otra cosa se entiende de los recibos cursantes de fs. 44 que se encuentran a nombre del demandado Isaac Rico Rassmusen y más aún cuando no cursa en obrados alguna documentación que respalde lo contrario, así mismo los documentos de fs. 46 a 98 cursantes en obrados referentes a movimientos financieros de su empresa, no evidencian ese extremo.

En cuanto a la decisión del Tribunal de Alzada de haber revocado parcialmente la Sentencia de primer grado, en base al contra-documento de fecha 30 de septiembre de 1991 y haber dispuesto su nulidad y consiguiente cancelación en Derechos Reales, se entiende que la determinación fue porque se comprobó que la transferencia nunca existió; si bien esa decisión del Tribunal de Alzada de declarar la nulidad de la transferencia fue correcta, no es menos evidente que el demandado probó haber cubierto la deuda con el Banco B.B.A. S.A., hasta la suma de $us. 31.428,60.- ante la imposibilidad del actor y su ex esposa; pago que alternativamente solicitó en su demanda reconvencional aspecto que no fue analizado por el Ad quem, de manera que este Tribunal considera que dicha pretensión reconvencional fue debidamente probada conforme los datos del proceso.

Sin embargo la determinación asumida por el Tribunal de Alzada no resulta clara respecto a los alcances de la nulidad dispuesta, aspecto que debe ser aclarado en resguardo de la seguridad jurídica y teniendo en cuenta que a fs 118 vlta., a 119, cursa Resolución de fecha 26 de octubre de 2006 por la que el juez A quo de manera expresa declaró probada en parte la excepción de impersonería de fs. 19, reconociendo al actor personería para demandar la acción solo respecto al lote No. 1 y no así sobre el lote No. 2 de propiedad de Rosa Modesta Chávez Rico, consiguientemente la nulidad dispuesta solo alcanza a la transferencia efectuada en relación al lote No. 1.

Finalmente, cabe precisar que, en la simulación absoluta el contrato simulado no produce ningún efecto entre las partes, conforme prevé el art. 543 parágrafo I del Código Civil, razón por la cual resulta contraria a derecho la pretensión del reconventor en sentido de que se reconozca eficacia a la transferencia simulada de donde deviene en improbada la demanda de declaratoria de inexistencia de derechos del actor, así como la de declaratoria de nulidad e ineficacia del contra-documento por cuanto el reconventor no demostró causal para ello.

Por las razones expuestas corresponde dar aplicación a la previsión de los arts. 271 num. 4) y 274 del adjetivo Civil y en virtud a lo previsto en la Ley del Órgano Judicial Nº 025, art. 41 que establece: "Las Resoluciones que adopte la Sala especializada será por mayoría absoluta de votos de sus miembros". Disposición legal que en correspondencia a los principios de celeridad, eficacia y eficiencia reconocidos por el art. 180 parágrafo I de la Constitución Política del Estado determina, sin excepción alguna, que las Resoluciones a ser emitidas por la Sala especializada sean por mayoría absoluta de sus miembros, situación que es el caso presente por estar constituida la Sala Civil por dos Magistrados. Por otro lado corresponde precisar que la Ley del Órgano Judicial, respecto de los arts. 277 y 278 del Código de Procedimiento Civil conlleva una derogación tacita de esas normas, la misma que se encuentra así reconocida dentro de las disposiciones derogatorias y abrogatorias contenidas en la citada Ley que expresamente señala: "Quedan abrogadas y derogadas expresamente todas las normas contrarias a la presente ley conforme a las disposiciones transitorias de la misma".

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación de los arts. 271 num. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, CASA parcialmente el Auto de Vista de fecha 11 de Septiembre 2012 cursante de fs. 279 a 282 vlta., solo en lo que respecta a la demanda reconvencional; en consecuencia deliberando en el fondo declara probada en parte la demanda reconvencional, respecto al pago de la suma de $us.31.428,60. que el actor principal deberá cancelar dentro de 15 días a favor de Isaac Rico Rassmusen, sin perjuicio de que el actor pueda repetir en contra de quien resultaba codeudora de las obligaciones honradas por el reconventor; manteniendo incólume las demás determinaciones del Tribunal Ad quem.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Magda. Rita Susana Nava Durán.