SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 29

Sucre: 25 de febrero de 2013

Expediente: LP - 71 - 11 - S

Proceso: División y Partición de Bien Inmueble Hereditario.

Partes: Guillermo Vivado Molinac/ Eliana Karin Vivado Jordán y otros.

Distrito: La Paz

Magistrado Relator: Dra. Elisa Sánchez Mamani

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VISTOS: Los recursos de casación en la forma y en el fondo de fojas de 581 a 605 vuelta y de 619 a 639 vuelta, interpuestos por Guillermo Vivado Molina y Mario Vivado Molina respectivamente, contra el Auto de Vista Nº S - 181 de 1 de junio del 2010 cursante de fojas 576 a 577, pronunciada por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el ordinario sobre División y Partición de Bien Inmueble Hereditario, seguido por Guillermo Vivado Molina contra Eliana Karin Vivado Jordán, Luís Alberti Vivado Jordán, Ingrid Elizabeth Vivado Jordán, Federico Vivado Jordán, Mónica Corina Vivado Jordán de Wallper, Felicidad Eguilos Vivado, Cecilia Cuellar vda. de Vivado, Amalia Vivado Antequera de Daza, Mario Vivado Molina, Graciela Vivado Molina, Gerardo Eguilos Vivado, María del Carmen Vivado Vásquez, María Gloria Vivado Vásquez y Maria Eugenia Vivado Vásquez, la respuesta de fojas 673 a 674, el auto de concesión de fojas 680, los antecedentes del proceso; y,

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, tramitada la causa el Juez de Partido Noveno en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, dictó la Sentencia Nº 135 de 1 de abril de 2003, cursante de fojas 416 a 419 vuelta, declarando improbada la demanda de fojas 5 y 6; probada en parte la demanda reconvencional de fojas 37 - 40, 46 y 121 - 124 presentada por Federico Vivado Jordán y Eliana Karin Vivado Jordán; improbadas las excepciones perentorias de prescripción y falta de acción y derecho opuestas de fojas 133 a 136, sin costas por ser juicio doble.

Que apelada la resolución y dictado el auto de vista correspondiente con decisión anulatoria el que fue motivo de recurso de casación, la entonces Corte Suprema de Justicia por A.S. Nº 35 de 25 de junio del 2009, anuló el auto de vista disponiendo se dicte otro que se pronuncie sobre el fondo.

En cumplimiento a dicho auto supremo, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista Nº S - 181 de 1 de junio de 2010 cursante de fojas 576 a 577, confirma la Sentencia Nº 135/2003 de fojas 416 a 419 vuelta.

Contra el auto de vista dictado por el Tribunal ad quem, por memoriales de fojas 581 a 605 vuelta y de 619 a 639 vuelta, recurrieron de casación en la forma y en fondo el demandante Guillermo Vivado Molina y el demandado Mario Vivado Molina, con los fundamentos allí contenidos.

CONSIDERANDO II:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

El artículo 252 del Código de Procedimiento Civil, faculta al Juez o Tribunal de casación anular de oficio todo proceso en el que se encontraren infracciones que interesan al orden público; esto, porque en los procesos que llegan a su conocimiento se debe verificar si en ellos se observaron las formas esenciales que hacen eficaz a un proceso de conocimiento y fundamentalmente que las resoluciones que contenga, sean útiles en derecho y guarden la seguridad jurídica que las partes buscan a través de aquel.

La Constitución Política del Estado en su artículo 115 numeral 1 y 2, artículo 117 numeral 1 establece el debido proceso, y conforme a lo normado en el artículo 3 en su numeral 1) del Código de Procedimiento Civil, son deberes de los Jueces y Tribunales, "Cuidar que el proceso se desarrolle sin vicios de nulidad", por su parte el artículo 254 numeral 7) del mismo cuerpo adjetivo, dispone respecto a la nulidad que: "Faltando alguna diligencia o trámite declarados esenciales, falta expresamente penada con nulidad por ley", y teniendo en cuenta que las normas procesales que rigen los procesos ordinarios son de orden público y de cumplimiento obligatorio tal cual lo prevé el artículo 90 del Código de Procedimiento Civil, corresponde realizar una revisión de los obrados, partiendo de las siguientes consideraciones:

El actor Guillermo Vivado Molina por memorial de fojas 5 a 6 vuelta plantea en la vía ordinaria demanda de División y Partición del bien inmueble sito en calle Murillo Nº 1046, pago de frutos civiles, interesés y resarcimiento de pago de daños y perjuicios por hechos ilícitos, dirigiendo la acción contra Eliana Karin Vivado Jordán, Luis Alberti Vivado Jordán, Ingrid Elizabeth Vivado Jordán, Federico Vivado Jordán, Mónica Corina Vivado Jordán de Wallper, Felicidad Eguilos Vivado, Cecilia Cuellar Vda. De Vivado, Amalia Vivado Antequera de Daza, Mario Vivado Molina, Graciela Vivado Molina, Gerardo Eguilos Vivado, María del Carmen Vivado Vásquez, María Gloria Vivado Vásquez y María Eugenia Vivado Vásquez, citados los demandados unos de forma personal y otros mediante edictos, por memorial de fojas 37 a 40 se apersona al proceso el codemandado Federico Vivado Jordán, respondiendo en forma negativa la demanda y reconviniendo por colación por imputación, reducción y división de masa hereditaria, pidiendo que vuelvan a la masa hereditaria los siguientes bienes: 1).- Inmueble ubicado en calle: Loayza Nº 63 y 50, donado por el de cujus a los hermanos Guillermo Vivado Molina, Graciela Vivado Molina y Mario Vivado Molina en un 50%; 2).- Inmueble ubicado en la Avenida Argentina donado por su padre a María del Carmen Vivado Vásquez, María Eugenia Vivado Vásquez y María Gloria Vivado Vásquez, así como las construcciones edificadas en ese terreno; 3).- Inmueble sito en Avenida Argentina de 1020 mts2 donado por el de cujus a sus hermanas Felicidad Vivado Antequera y Beatriz Vivado Antequera; 4).- Inmueble ubicado en el pasajo Aspiazu Nº 82 de la Zona de Sopocachi a nombre de Felicidad Antequera, Amalia Vivado Antequera y Betty Vivado Antequera; 5).- Inmueble ubicado en calle: Claudio Sanjines Nº 209 de la Zona de Miraflores, donado por el de cujus a nombre de Felicidad Antequera; asimismo pide la colación de los dineros donados a Guillermo Vivado Molina y Mario Vivado Molina, dirigiendo la acción en principio contra todos los herederos y luego por memorial de fojas 46 y vuelta, modificar y ampliar la demanda reconvencional, dirigiendo esta vez la acción sólo contra el demandante y ampliándola con la mención del inmueble sito en calle Rosendo Gutiérrez Nº 135 y 153 a nombre de Sara Molina e hijos, más el pago de frutos, intereses, daños y perjuicios. De igual modo la codemandada Eliana Karin Vivado Jordán por memorial de fojas 121 a 124, responde negativamente a la demanda y reconviene por colación pidiendo la división y partición de bienes del total de la masa hereditaria, más frutos, intereses y daños y perjuicios, identificando determinados bienes de los demás coherederos para su consideración.

Que, así expuestos los hechos en los que se funda la demanda principal como las demandas reconvencionales, se evidencia que el juez a quo, en el trámite del proceso y al momento de emitir la sentencia de primera instancia cursante de fojas 416 a 419 vuelta, declaró improbada la demanda principal, probada en parte la demanda reconvencional e improbadas las excepciones de falta de acción y derecho opuestas contra la demanda reconvencional, no ha cumplido con su deber procesal de director del proceso que le impone el artículo 87 del Código de Procedimiento Civil, al permitir que el proceso de desarrolle con serios vicios de nulidad que descalifican la sentencia y todo lo obrado a partir del decreto de admisión de la modificación y ampliación de demanda reconvencional de fojas 46 vuelta , tomando en cuenta los siguientes aspectos.

El artículo 679 del Código de Procedimiento Civil, establece que toda división de herencia deberá comprender a la totalidad de los herederos, bajo pena de nulidad, se entiende con el propósito fundamental de que los alcances de la sentencia comprenda a todos los que pudieran tener derechos sobre la sucesión y de esta manera generar la seguridad jurídica que ha de alcanzar la cosa juzgada que fluya del proceso.

Bajo este precedente legal, si bien la reconvención o mutua petición es la pretensión que deduce el demandado con su demandante, tornando al proceso singular en doble porque la calidad de demandante y demandado se reúnen en cada justiciable, sin embargo cuando existan elementos objetivos que emerjan del contenido de la demanda o como en este caso de la reconvención de los cuales va a emerger el thema decidendum que servirá de marco a la relación procesal, que demuestren la necesidad de participación de otros coherederos que no hubieren sido tomados en cuenta en la demanda reconvencional y que sin embargo estén identificados en la misma, a los efectos de las previsiones contenidas en los artículos 3 - 1), 87 y 194 del Código de Procedimiento Civil, surge la necesidad de la integración a la litis de todos aquellos que deban intervenir en el proceso, tomando en cuenta la naturaleza de la relación o del objeto de la controversia, tarea que no sólo puede ser de las partes (litis consorcio simple o facultativo), sino de la autoridad judicial de instancia que en su calidad de director del proceso debe cuidar que se desarrolle sin vicios de nulidad, para lo que podrá disponer un litis consorcio necesario de oficio; siendo esa la única manera de asegurar que las decisiones que contenga la sentencia, sean útiles en derecho para las partes demandantes, demandadas y otros que se hayan integrado en el proceso, alcanzando a todos ellos los efectos de la cosa juzgada.

En autos, la integración a la litis de todos los herederos nombrados en la demanda reconvencional sobre los bienes que se pide la colación por imputación, reducción y del conjunto de la masa hereditaria, constituía una obligación del administrador de justicia, quien actuando de oficio, debió disponer su citación y notificación con la demanda reconvencional, a efectos de que los mismos puedan hacer valer sus derechos si así lo consideraba pertinente y a fin de que los efectos de la sentencia les sea extensible también a ellos, conforme dispone el artículo 194 del Código de Procedimiento Civil, sólo así la división de la herencia, colación por imputación y reducción solicitada podrá de manera legal modificar el régimen de la propiedad de suerte que ésta, de propiedad común hereditaria, se convierta en individual y concreta, desapareciendo el estado de indivisión transitorio.

Por otra parte, llama la atención que las resoluciones dictadas por los de grado, resulten incongruentes, incompletas y contradictorias en relación a la totalidad de los datos y pruebas producidas en el proceso, observándose, que ambas resoluciones judiciales, a su turno, no resuelven la litis en correspondencia a las pretensiones de las partes que es la división de bienes, colación por imputación, reducción, lo que daría mérito a una decisión anulatoria hasta la sentencia, sin embargo existiendo un vicio anterior, corresponde determinar la nulidad hasta el mismo.

Por las razones expuestas, aún bajo el riesgo de demorar la resolución final del litigio, en resguardo del principio de seguridad jurídica que debe inspirar las resoluciones judiciales y en virtud a la facultad fiscalizadora que le asiste a este Tribunal Supremo, corresponde anular obrados de oficio, conforme prevé el artículo 252 del Código de Procedimiento Civil, en relación a los artículos 271-3) y 275 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición transitoria octava, artículo 42 - I - 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial de 24 de junio del 2010, así como del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212 de Transición del Órgano Judicial, ANULA obrados hasta el decreto de admisión de la demanda reconvencional de fojas 46 vuelta inclusive, ordenándose al Juez a quo proceda de acuerdo a lo dispuesto en el presente Auto Supremo. Sin responsabilidad por ser excusable.

Cumpliendo lo previsto por el artículo 17 - IV de la Ley del Órgano Judicial, comuníquese la presente decisión al Consejo de la Magistratura a los fines de ley.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Ante Mi.- Abog. Jose Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón 29/2013