SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo: Nº 225

Sucre: 29 de mayo de 2013

Expediente: SC- 46- 08-S

Proceso: División y Partición.

Partes: Rosalía Alvis Limón c/ Jorge Zabala Aguilar.

Distrito: Santa Cruz

Magistrada Relatora: Dra. Ana Adela Quispe Cuba

__________________________________________________________________________

VISTOS: El recurso de Casación de fojas 174 y vuelta, interpuesto por Jorge Zabala Aguilar contra el Auto de Vista Nº 34/2008 de fecha 21 de enero de 2008, cursante a fojas 170 y vuelta, emitido por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, la contestación al recurso de fojas 177 a 178, dentro del ordinario de División y Partición seguido por Rosalía Alvis Limón contra Jorge Zabala Aguilar, los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:

Que, tramitada la causa, el Juez Quinto de Partido de Familia de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, pronunció Sentencia de fecha 15 de marzo de 2007, de fojas 104 a 106 vuelta, que declara PROBADA la demanda de División y Partición de bienes gananciales de fojas 19 y vuelta, y de conformidad al artículo 101 concordante con el artículo 107 del Código de Familia, declara bienes gananciales y partibles en un 50% para cada uno de los Ex - concubinos.

Deducida que fue la apelación tanto por la demandante como por el demandado, la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, pronunció el Auto de Vista Nº 34/2008 de fecha 21 de enero de 2008, cursante a fojas 170 y vuelta que anula obrados hasta la sentencia de fojas 104 a 106 vuelta, y dispone que el Juez de Instancia dicte nueva sentencia previa conminatoria a las parte litigantes indiquen en forma precisa la fecha y año de inscripción en el Registro de Derechos Reales de cada uno de los inmuebles que se pretende dividir, además de la existencia o no de mejoras introducidas en los mismos, sean estas propias o gananciales.

2.- Contra el Auto de Vista de referencia, el demandado interpone recurso de casación en la forma, bajo los siguientes argumentos:

El recurrente refiere que para que opere la nulidad de acuerdo a principios procesales y doctrinales, éste debe ser de tal magnitud que tenga trascendencia en el proceso, mencionando que en el caso de autos, tanto las pretensiones de la demandante, cuanto las pretensiones que fueron deducidas por su parte se encontrarían respaldados con documentos idóneos debidamente inscritos en el registro como de la tercerista excluyente y que al haber anulado obrados estuviese ocasionando daños y perjuicios, incurriendo en aplicación errónea del artículo 15 de la Ley de Organización Judicial al no ser evidentes y relevantes las omisiones de algunos datos extrañados por el Tribunal de Alzada, pidiendo case parcialmente de Vista y deliberando en el fondo declare improbada la demanda y probadas las excepciones opuestas.

CONSIDERANDO II:

Así planteado el recurso se tienen las siguientes conclusiones:

Que, cabe considerar que el recurso de casación en la forma tiene como finalidad anular obrados o las resoluciones recurridas, de acuerdo al error de procedimiento denunciado durante la tramitación del proceso, y cuando se interpone recurso de casación en el fondo, la finalidad es casar la resolución recurrida por violación y errónea aplicación de disposiciones sustantivas por el Juzgador y que fueran acusadas en el recurso referido, por lo que, no se puede pretender que se case el Auto de Vista recurrido cuando se ha interpuesto recurso de casación en la forma, hechas estas aclaraciones se tiene:

Que, el artículo 219 del Código de Procedimiento Civil previene que "procede el recurso de apelación a favor de todo litigante que habiendo sufrido algún agravio en la resolución del inferior, solicitare que el Juez o Tribunal superior lo repare", concordante con lo dispuesto en el artículo 227 del Código de Procedimiento Civil, que establece que "La apelación de la sentencia o auto definitivo se interpondrá, fundamentando el agravio sufrido ante el juez que los hubiere pronunciado...", activando así la doble instancia en el proceso, para que el Tribunal de Alzada se pronuncie respecto a los agravios sufridos en relación a los puntos resueltos en primera instancia, conforme lo previsto por el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, en el marco del principio de congruencia, es decir, circunscritas al sentido y alcance de las peticiones de las partes apelantes, con el objeto de asegurar la concordancia entre lo que se ha resuelto en sentencia, en cuanto a las pretensiones planteadas y los agravios expuestos.

En el caso de autos, ambas partes interpusieron recurso de apelación en contra de la sentencia cursante de fojas 104 a 106 vuelta, exponiendo los agravios que según ellos hubieran sufrido con dicha resolución, sin que ninguno de ellos haya expuesto en su apelación que se anulen obrados por algún error procedimental en la tramitación del proceso, empero, el Tribunal de Alzada, con la facultad otorgada por el artículo 15 de la Ley de Organización Judicial, anula la sentencia apelada y dispone que antes de su pronunciamiento el Juez de Primera Instancia ejerza la facultad conferida por el artículo 378 del Código de Procedimiento Civil, porque no existirían pruebas suficientes para establecer la división y partición de los bienes inmuebles, objeto de la litis, como del pago de las mejoras introducidas a uno de los inmuebles, sin haber considerado que la aplicación de la referida disposición es excepcional y no sólo basta enunciarla para anular obrados de oficio, sino que el Tribunal de Alzada debe remitirse obligatoriamente a los principios que hacen a las nulidades de oficio como son la transcendencia, especificidad y convalidación, caso contrario se estaría fallando ultra petita, otorgando más de lo pedido por las partes en el recurso de apelación. Asimismo, cabe referir que en el presente caso, de los antecedentes que cursan en el expediente, ambas partes presentaron los datos específicos de los registros de los bienes inmuebles, objeto de la división y partición, sobre los cuales incluso la sentencia en la parte considerativa hace referencia respecto al registro que tiene cada inmueble, por lo que, el Auto de Vista ha incurrido en lo dispuesto por el artículo 254 numeral 4) del Código de Procedimiento Civil y ha infringido el artículo 236 del Adjetivo Civil, por lo que, corresponde la aplicación del artículo 271 numeral 1) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el parágrafo I numeral 1) del artículo 42 concordante con la disposición Transitoria Octava de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo dispuesto en los artículos 271 numeral 3) del Adjetivo Civil, ANULA el Auto de Vista Nº 34/2008, de fecha 21 de enero de 2008, cursante a fojas 170 y vuelta, hasta que el Tribunal de Alzada sin espera de turno y previo sorteo pronuncie otro Auto de Vista, concordante con el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil.

Con el objeto de garantizar el derecho a la defensa, habiéndose conocido que la parte demandada falleció en fecha 17 de marzo de 2011, de acuerdo al Certificado de Defunción cursante a fojas 205, se dispone por única vez la notificación del presente Auto Supremo a los herederos del recurrente, mediante edictos de ley, debiendo ser cumplido por la parte demandante.

Se impone la multa de Bs. 200 a cada uno de los Vocales que intervienen en el indicado auto de vista, por inobservancia de la ley, que les serán descontados por planilla.

Cumpliendo con lo previsto por el artículo 17, parágrafo IV de la Ley del Órgano Judicial, comuníquese la presente decisión al Consejo de la Magistratura a los fines de ley.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Ana Adela Quispe Cuba

Fdo. Dr. Javier M. Serrano Llanos

Fdo. Dra. Elisa Sánchez Mamani

Ante Mi.- Abog. José Luis Miranda Quilo Secretario de Sala

Libro Tomas de Razón 225/2013