SALA SOCIAL Y ADMINISTRATIVA PRIMERA

Expediente Nº A-164/2007

AUTO SUPREMO Nº 19 Coactivo Social Sucre, 18 de enero de 2011.

DISTRITO: Beni

PARTES: Caja Nacional de Salud c/ Alcaldía Municipal de Trinidad


VISTOS: El Recurso de Nulidad y Casación de fs. 65-66, interpuesto por MOISES SHIRIQUI VEJARANO, en su condición de H. ALCALDE MUNICIPAL DE TRINIDAD, contra el Auto de Vista de 3 de agosto de 2007, cursante a fs. 61 y vlta., pronunciado por la Sala Social y Administrativa de la Corte Superior del Distrito Judicial del Beni, dentro del proceso coactivo social seguido por la CAJA NACIONAL DE SALUD, representada legalmente por FERNANDO AQUIM VARGAS, en su condición de Administrador Regional, contra el ahora recurrente, la respuesta de fs. 68 y vlta., el Auto que concede el recurso de fs. 69, el Dictamen Fiscal de fs. 72-73, los antecedentes del proceso y,

CONSIDERANDO I: Que dentro del tramite del proceso coactivo social, el Juez Segundo del Trabajo y Seguridad Social de Trinidad - Beni, dictó la Sentencia Nº 41/06 de 29 de julio de 2006, cursante a fs. 30-31 vlta., por la que falla declarando IMPROBADA la excepción de impersoneria del demandado opuesta por la parte coactivada, disponiendo se prosiga el trámite conforme a procedimiento.

Posteriormente, en grado de apelación a instancia de Alberto Stanley Munguia Ortiz, en su condición de nuevo H. Alcalde Municipal de Trinidad, la Sala Social y Administrativa de la Corte Superior del Distrito Judicial del Beni, mediante Auto de Vista de 3 de agosto de 2007 y cursante a fs. 61 y vlta., CONFIRMA en su totalidad la sentencia venida en apelación. Sin costas.

Dicho fallo motivó el recurso de casación de fs. 65-66, formulado por Moisés Shriqui Vejarano, donde sin adecuar su reclamo a las causales de fondo o de forma previstas en los arts. 253 y 254 del Cod. Proc. Civ., acusa de manera genérica Nulidad y Casación, por infracción del art. 223 inc. b) del Cod. Seg. Soc., del art. 32 inc. b) del D.L. 10173 y arts. 3 y 90 del Cod. Proc. Civ., solicitando incongruentemente la nulidad de obrados por efecto de la casación impetrada.

CONSIDERANDO II: Que conforme la amplia jurisprudencia de este Tribunal Supremo, el recurso de casación es una nueva demanda de puro derecho, que debe contener los requisitos enumerados en el Art. 258 inc. 2) del Pdto. Civil; además de fundamentar por separado de manera precisa y concreta cuáles son las causas que motivan la casación ya sea en la forma o en el fondo, no siendo suficiente la simple cita de disposiciones legales, sino el demostrar en qué consiste la infracción que se acusa.

Analizado el presente recurso, se concluye que aparte de ser confuso, carece de fundamentación, porque conforme define la doctrina y jurisprudencia, el recurso de casación en el fondo debe fundarse en errores "in judicando" en que hubieran incurrido los tribunales de instancia al emitir sus resoluciones, debiendo estar debidamente identificadas las causales señaladas en el art. 253 del Cód. Pdto. Civil; mientras que el recurso de casación en la forma, se funda en errores "in procedendo", referidos a la infracción de normas adjetivas incumplidas o mal aplicadas en la tramitación del proceso, enumeradas igualmente para cada caso en concreto, en el art. 254 de la citada norma; lo que no ocurre en el caso de análisis.

De tal manera que el recurso, tanto en el fondo como en la forma, se sustentan en causas diferentes y persiguen efectos distintos que no pueden confundirse entre si, como erróneamente plantea el recurrente (Nulidad y Casación); sin establecer en que consisten las supuestas violaciones de los preceptos legales referidos, de manera separada.

Por otro lado hay que señalar que al haberse declarado improbada la excepción de impersoneria correspondía conceder el recurso en el efecto devolutivo, conforme establece el art. 130 del Cod. Proc. Trab., concordante con el art. 339 del Cod. Proc. Civ., no sin recurso ulterior, mas aún cuando ha sido confirmada en apelación, por ello es que no debía el tribunal de alzada tramitar y conceder el presente recurso objeto de litis y por el contrario debió negar el mismo conforme faculta el art. 262 -3) del Cod. Proc. Civ., por ser una resolución recurrida que no tiene carácter definitivo y no corta procedimiento ulterior y, por lo mismo, no se encuentra comprendida en ninguno de los casos de resoluciones recurribles señaladas en el art. 255 del Cod. Proc. Civ.

Que en los términos formulados en el recurso de casación planteado por Moisés Shiriqui Bejarano fs. 65-66 menciona que el auto de solvendo y la notificación del mismo no se realizó dentro del plazo previsto por ley, hecho que no es sancionable con la nulidad de obrados de acuerdo al art. 247 de la L.O.J. dice: "... la nulidad o reposición de obrados solo será procedente por falta de citación con la demanda, notificación con la apertura de término de prueba y notificación con la sentencia".

Además los recurrentes no observaron en el momento oportuno dicho aspecto más al contrario plantean "excepción previa de impersonería" fs. 17 y vlta. y no así por los vicios de las normas procesales en la alzada, manifestando su consentimiento tácito cuando no se promoviere incidente de nulidad oportunamente.

Al emitir el Auto de Vista recurrido los señores Vocales de acuerdo al art. 236 del C.P.C. (Principio de Pertinencia) pueden alegar que el Tribunal Ad quem, ha obrado correctamente conforme a derecho.

Consecuentemente, en base lo argumentado y a la norma legal anteriormente referida, corresponde resolver el recurso en la forma prevista en los arts. 271-1) y 272 - 1) del Cód. Pdto. Civ.

POR TANTO: La Sala Social y Administrativa Primera de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la atribución contenida en el art. 60-1 de la L. O. J., de acuerdo con el Dictamen Fiscal de fs. 72-73, declara IMPROCEDENTE el recurso de fs. 65-66. Con costas y sin responsabilidad por ser excusable.

Relatora: Ministra, Beatriz Sandoval de Capobianco

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Dra. Beatriz Sandoval de Capobianco.

Dr. Julio Ortiz Linares.

Sucre, 18 de enero de 2011.

Proveído: Sandra Magaly Mendivil B. Secretaria de Cámara.