200107-Sala Penal-1-369
Tráfico de sustancias controladas

Ministerio Público c/ Alfredo Terrazas Ayca y otros

Distrito: La Paz

AUTO DE VISTA

 

La Paz, 23 de diciembre de 1998.

VISTOS: En grado de apelación la sentencia de fs. 1879 a 1912, requerimiento fiscal de fs. 2053 a 2065, todos los demás antecedentes procesales; y

CONSIDERANDO: Que en base de las diligencias de policía judicial cursantes de fs. 1 a 405 y complementarias de fs. 425-446, 474-481 y 973-1036 que dieron origen a la presente acción penal, dan cuenta que la F.E.L.C.N. tenía conocimiento Inteligencia, que un grupo de narcotraficantes estaba recolectando cocaína en el Chapare para su cristalización en Santa Cruz y posterior envío al Paraguay desde la localidad de Camiri. En 1º de diciembre de 1995, en la ciudad de Santa Cruz, miembros de la F.E.L.C.N. procedieron a la captura de la camioneta Toyota Placa SEH-874, en cuya carrocería, en forma flagrante se incautó 450 l. de éter sulfúrico en diferentes contenedores y 15 l. de ácido clorhídrico, procediendo a la detención del conductor Alfredo Terrazas Ayca. Continuando con el operativo policial se detiene en Santa Cruz a Juan Carlos Abrego Gutiérrez, Mery Luz Martínez Terán y Emiliana Quiroz Bazuelo, incautándoles un jeep Suzuki, Placa SJA-038 y tres equipos de comunicaciones: Eloy Tórrez Fernández, se le incautó una vagoneta Toyota Placa SUO-031 y $us. 5.200.-; Wálter Condorkanqui y Daniel Ascarrunz Barbery, se les incautó un jeep Suzuki Placa SJJ-181, un beeper motorola, un equipo de comunicaciones y un teléfono celular; Wálter Ascarrunz Barbery, Crispín Carrasco Escóbar y Pedro Carrasco Escóbar, se les incautó un jeep Suzuki Placa LJC-805; José Sánchez Erquicio, Wolfran Arnez Lazarte, Juan Quiroga López y Alfredo Victoriano Maldonado Ibarola, incautándose un jeep Mitsubishi, Placa SJ0-170.

En el aeropuerto internacional de Viru Viru, Santa Cruz, se detuvo a Modesto Cotrina Velasco, incautándole oculto en sus medias $us. 54.000.-, dinero proveniente de Marcelino Coleman que le pagó supuestamente por la droga enviada de Bolivia, en su declaración informativa policial y confesoria indica que se dedica a la importación de repuestos presentando como prueba documentos privados de préstamo por la suma de $us. 38.000.- y el saldo dijo que era de su propiedad, en síntesis sostiene que dichos dineros son lícitos y no son resultado de las actividades de narcotráfico.

En la localidad de Camiri y Boyuibe se detuvo a Alfredo Rojas Daza, Teodocio Soliz Romero, Jorge Vides Castillo, José Cristóbal Delgadillo Valencia, Angel Fonseca Chinao, Benigno Nava Zurita y Germán Soliz Vargas, incautándose 98.680 g. de clorhidrato de cocaína en estado seco, ocultos en el tanque convertible izquierdo y del camión Volvo Placa SSK-233.

Las investigaciones policiales dieron cuenta que se evidenciaba la existencia de tres grupos criminales de narcotraficantes: "Cóndor" liderizada por Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo, "Tarabuco" por José Sánchez Erquicio y "Jesucristo" por José Cristóbal Delgadillo Valencia.

Que mediante Resolución Nº 16/96 de 24 de febrero de 1996, el tribunal de primera instancia declina de jurisdicción y competencia que elevado en apelación ante la R. Corte Superior de Justicia a través de la Resolución Nº 285/96 de 8 de mayo de 1996, la Sala Penal Primera revoca la Resolución Nº 16/96 disponiéndose se prosiga la causa en el referido juzgado.

Que la Sala Penal Segunda de la R. Corte Superior de Justicia, dicta la Resolución Nº 244/96 de 5 de septiembre de 1996, confirmando el auto de procesamiento, Resolución Nº 8/96 a cuyas consecuencias se recibe la declaración confesoria de los procesados y demás formalidades exigidas por el art. 229 del Cód. Pdto. Pen. y en cumplimiento al art. 115 de la L. Nº 1008 por auto cursante a fs. 1209-1211, se declara solemnemente abierto el periodo de debates y durante la fase del debate el Ministerio Público presenta prueba de cargo y los procesados presentan la correspondiente prueba de descargo siendo referidos solamente a la conducta de los procesados ante los hechos delictivos.

Luego de que el juzgado decretó cerrado el periodo de debates y abierto el de conclusiones, luego de los alegatos el Juzgado 1º de Partido de Sustancias Controladas, dicta la Resolución Nº 741/97 de 3 de julio de 1997, declarando al procesado Marcelino Coleman de generales desconocidas por haber sido juzgado en rebeldía autor del delito previsto y sancionado por el art. 48 (tráfico) con relación al inc. m) del art. 33 de la L. Nº 1008 de 19 de julio de 1988, con la agravante prevista en el art. 53 (asociación delictuosa y confabulación) de la referida ley especial, condenándole a sufrir la pena privativa de libertad de dieciocho años en presidio a cumplirse en el Penal de San Pedro de Chonchocoro de esta jurisdicción y el pago de quinientos días multa a razón de Bs. 10.- por día multa más el pago de costas, daños y perjuicios causados al Estado a calificarse en ejecución de sentencia, todo por existir plena prueba en su contra.

Para Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo, Juan José Cristóbal Delgadillo Valencia, Alfredo Rojas Daza, Alfredo Victoriano Maldonado Ibarola y Alfredo Terrazas Ayca, de generales constantes en sus declaraciones confesorias autores del delito previsto y sancionado por el art. 48 (tráfico) con relación al inc. m) del art. 33 con la agravante por el art. 53 (asociación delictuosa y confabulación) de la referida ley especial condenándoles a sufrir la pena privativa de libertad de dieciséis años en presidio a cumplirse en el Penal de San Pedro de Chonchocoro de esta jurisdicción y al pago de quinientos días multa a razón de Bs. 10.- por cada día multa para cada uno de los nombrados más el pago de costas, daños y perjuicios ocasionados al Estado a calificarse en ejecución de sentencia, todo por existir en su contra plena prueba.

Para Eloy Torres Fernández y Juan Quispe López, autores del delito previsto y sancionado por el art. 48 (tráfico) con relación al inc. m) del art. 33 en grado de complicidad conforme al art. 76 de la L. Nº 1008 condenándoles a sufrir la pena privativa de libertad de diez años en presidio a cumplirse en el Penal de San Pedro de esta ciudad, más el pago de quinientos días multa a razón de Bs. 5.- por cada día multa para cada uno de ellos, más el pago de costas, daños y perjuicios al Estado a calificarse en ejecución de sentencia por existir en su contra plena prueba.

Para Benigno Nava Zurita y Crispín Carrasco, autores del delito previsto y sancionado por el art. 75 (encubrimiento) de la L. Nº 1008 condenándoles a sufrir la pena privativa de libertad de seis años en presidio a cumplirse en el Penal de San Pedro de esta ciudad y al pago de quinientos días multa a razón de Bs. 1.- por cada día multa, más el pago de costas, daños y perjuicios al Estado a calificarse en ejecución de sentencia todo por existir plena prueba en su contra.

Para Modesto Cotrina Velasco, Daniel Ascarrunz Barbery, Teodocio Soliz Romero, Jorge Vides Castillo, Pedro Carrasco Escóbar, Angel Fonseca Chinao y Germán Soliz Vargas, de generales constantes en su declaración confesoria, a quienes se los declara absueltos de pena y culpa en la comisión del delito previsto y sancionado por el art. 48 de la L. Nº 1008, todo por no existir plena prueba en su contra conforme lo determina el art. 244 del Cód. Pdto. Pen.

Para Orlando y/o Luis Cotrina Velasco, prófugo no identificado plenamente contra quien deberá proseguir las investigaciones hasta establecer si existe físicamente o no.

Con relación a los bienes incautados en cumplimiento del art. 71 con relación al art. 119 de la ley especial, se dispone la confiscación de la camioneta Toyota Hylux, en la cual se transportaba precursores, equipos de comunicación, dinero incautado en la suma de $us. 5.200.- y todos los bienes que tuvieron que ver con el delito.

En cuanto a los bienes de terceros y absueltos se dispone su devolución en ejecución de sentencia, conforme al art. 104 de la L. Nº 1008.

Que por memorial de fs. 1921, Alfredo Terrazas Ayca, Juan Carlos Abrego Gutiérrez a fs. 1924, Benigno Nava Zurita, Juan Quiroga López a fs. 1927, Wálter Condorkanqui a fs. 1929, Crispín Carrasco Escóbar a fs. 1931, Alfredo Rojas Daza a fs. 1933, Gonzalo Daniel Bernal Brito, Fiscal de Materia de Sustancias Controladas a fs. 1956 a 1960, Juan Quiroga López a fs. 1961, José Sánchez Erquicio a fs. 1962, Teodocio Soliz Romero a fs. 1963, Modesto Cotrina Velasco a fs. 1983, Germán Soliz Vargas a fs. 1985, Alfredo Victoriano Maldonado Ibarola a fs. 1987, todos ellos interponen recurso de apelación ante este tribunal que pasa a examinar los antecedentes del proceso, llegando a determinar los siguientes aspectos legales:

1) Que las diligencias de policía judicial demuestran en forma incontrovertible la existencia de tres grupos dedicados a la actividad ilícita del narcotráfico: Uno liderizado por Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo, alias "Cóndor" que se dedica a la cristalización de cocaína en un laboratorio situado en la localidad de Cañada "Los Rosales" distante a 88 km. de Santa Cruz que fue desmantelada días atrás del operativo.

En este operativo funcionarios de la F.E.L.C.N. Santa Cruz interceptan una camioneta en la carretera Camiri Km. 16, conducida por Alfredo Terrazas Ayca, en cuya carrocería se estaba transportando precursores, la detención del mencionado Terrazas y las primeras investigaciones dan lugar a la detención de varias personas relacionadas con el principal en diferentes actividades como ser: Juan Carlos Abrego, Mery Luz Martínez Terán, Emiliana Quiroz Antelo, Eloy Tórrez, Daniel Ascarrunz, Wálter Condorkanqui, Wálter Ascarrunz, Crispín y Pedro Carrasco; asimismo se procede a la incautación de vehículos, equipos de comunicación y los precursores que transportaban en la referida camioneta. Después de las investigaciones son puestas en libertad varias personas cuyo detalle cursa en obrados.

2) Segundo grupo, liderizado por José Sánchez Erquicio, alias "Tarabuco" dedicado a la recolección de la droga; igualmente se procede a la detención de presuntos implicados entre ellos Wolfran Añez Lazarte, Modesto Cotrina Velasco, Juan Quiroga López.

3) Tercer grupo, encabezado por José Cristóbal Delgadillo Valencia, alias "Jesucristo" grupo que se encargaba de llevar droga hasta el lugar de su destino Paraguay, sorprendido con un cargamento de cocaína estratégicamente oculto en uno de los tanques de diesel del camión, con un peso de 98.680 g. en estado seco, repartida en paquetes que tenían la forma de ladrillos para su envío a la República del Paraguay en una aeronave cuya llegada estaría prevista en una pista clandestina, el cabecilla fue detenido en 6 de diciembre de 1995 en el camino carretero a Camiri distante a 286 km. de Santa Cruz en la tranca de Central de Peaje de dicha carretera produciéndose la detención del propio José Cristóbal Delgadillo ya mencionado anteriormente y del conductor Germán Soliz, Alfredo Rojas Daza, Teodocio Soliz Romero, Jorge Vides Castillo, Angel Fonseca Chinao y Benigno Zurita. Posteriormente se dan cuenta de la detención del súbdito paraguayo Alfredo Maldonado Ibarola, alias "Alfredo"; los tres grupos según los datos del proceso, trabajaban coordinadamente con el súbdito paraguayo Marcelino Coleman que según lo investigado controla aproximadamente un 25 % del mercado y tráfico de cocaína en Bolivia.

4) Que el cuerpo del delito está demostrado por el acta de incautación de precursores y de cocaína de fs. 425-446, 474-481 y 973-1036 respectivamente, dando de esta manera estricto cumplimiento a lo dispuesto por el art. 133 del Cód. Pdto. Pen. De la anterior relación de la prueba de cargo se establece la clara participación de los cabecillas de los tres grupos en el tráfico de cocaína, determinándose en forma contundente su conducta en todo lo que corresponde al iter criminis hasta el momento de su detención de Marcelino Coleman, agravado por su situación de prófugo y declarado rebelde y contumaz a la ley.

5) Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo, Juan Carlos Abrego Gutiérrez, José Sánchez Erquicio, José Cristóbal Delgadillo Valencia, Alfredo Rojas Daza, Alfredo Victoriano Maldonado y Alfredo Terrazas Ayca, como parte de la organización dedicada a la actividad del narcotráfico, el Juzgado 1º de Partido de Sustancias Controladas al dictarles sentencia condenatoria ha procedido de acuerdo con los datos que arroja el proceso.

6) En cuanto a la participación de Eloy Tórrez Fernández y Juan Quiroga López como colaboradores directos de la referida organización ubicándose en calidad de cómplices del delito de tráfico igualmente el juzgado inferior al condenarlos como cómplices del referido delito ha procedido de acuerdo con las normas establecidas en la L. Nº 1008 de 19 de julio de 1988.

7) La participación de Crispín Carrasco y Benigno Nava Zurita, tiene relaciones con Sánchez Erquicio el primero y el segundo con José Cristóbal Delgadillo, porque al conocer de sus actividades no sólo no denuncian, sino que de alguna manera también lo encubren; la prueba de descargo no enerva bajo ninguna circunstancia la prueba de cargo que es contundente al respecto, también el juzgado inferior procedió en forma ecuánime.

8) En lo que respecta a la participación de Modesto Cotrina Velasco, la prueba de cargo demuestra que al momento de ser detenido se le incautó $us. 54.000.- pero no estaba en posesión de droga, tampoco se le conoce antecedentes en su contra, él ha demostrado con prueba documental y testifical que es una persona dedicada a la actividad comercial en el rubro de la importación de vehículos desde la República de Chile, que el juzgado inferior al absolverlo de pena y culpa ha procedido correctamente y según declaraciones informativas policiales el monto enviado por Coleman no corresponde al que le fue incautado a Modesto Cotrina, situación que deja razonable duda que en todo caso favorece al procesado.

9) En lo que respecta a Daniel Ascarrunz Barbery, detenido cuando visitaba a su amigo Wálter Condorkanqui, no estaba en posesión de droga en el momento de su detención, los investigadores dan referencia como el encargado de atender la radio de comunicación. Empero, no existe prueba plena en su contra, las presunciones que no fueron demostradas en juicio, solamente existe prueba semiplena, de ahí que el inferior procedió equitativamente al absolverlo de pena y culpa. En lo que toca a Teodocio Soliz Romero, Jorge Vides Castillo, Angel Fonseca Chinao, detenidos junto al camión en la localidad de Camiri, según conclusiones serían personas contratadas para facilitar el trabajo de transporte de la droga en su envío al exterior, empero, aparte de tratarse de una presunción se considera que ellos no tienen antecedentes penales en su contra, por consiguiente, no existe prueba plena en su contra; el juzgado al absolverlos de pena y culpa ha procedido correctamente.

10) En lo que se refiere a Pedro Carrasco, también existe duda razonable; la prueba de cargo no demuestra con claridad su participación al ser detenido con su hermano Crispín, más aún en su declaración ratificatoria existe contradicción que igualmente deja duda al juzgador.

En lo que corresponde a Germán Soliz Vargas, conductor del camión, la prueba de cargo evidencia que al darse cuenta de que el tanque del camión había sido cambiado, cuando Delgadillo el principal cabecilla se presta el camión en la playa de compraventa con fines de comprarlo primero, luego ofreciéndole el contrato de transporte unos tres días antes del hecho, señala a los funcionarios antinarcóticos donde estaba oculta la droga, lo que en rigor de verdad constituye una denuncia y por consiguiente una demostración de que no formaba parte de ese grupo, existe prueba semiplena en su contra, de ahí que el juzgado inferior al absolverlos de pena y culpa ha procedido en estricta justicia.

11) Que el Juzgado 1º de Partido de Sustancias Controladas, al dictar sentencia condenatoria en contra de varios de los coprocesados señalados anteriormente, como también a otros al haberlos absuelto de pena y culpa detallado anteladamente, ha dado estricto cumplimiento a los arts. 37 al 40 del Cód. Pen. y 243, 244 del Cód. Pdto. Pen., por lo que corresponde su homologación.

POR TANTO: La Sala Penal Primera de la R. Corte Superior de Justicia, en desacuerdo con el requerimiento fiscal de fs. 2053 a 2065, CONFIRMA la sentencia apelada de fs. 1879 a 1912, dictada por el Juzgado 1º de Partido de Sustancias Controladas en todas sus partes, sea con las formalidades de ley.

Sólo intervienen tres vocales, por encontrarse una vocalía en acefalía.

Vocal relator: Dr. Enrique Gonzales Careaga.

Regístrese y hágase saber.

Fdo.- Dres.: Enrique Gonzales Careaga.- Gonzalo Cordero Palacios.- Wilfredo Cossío Aguilar.

Ante mí: Dr. Adolfo Rivera Galea.- Secretario de Cámara.

AUTO DE VISTA COMPLEMENTARIO

La Paz, 19 de enero de 1999.

VISTOS Y CONSIDERANDO: Los documentos presentados por el representante del Ministerio Público y demás actuados que se tuvo presente.

Que mediante Resolución Nº 551/98 de 23 de diciembre de 1998, se ha pronunciado auto de vista que confirma la sentencia de fs. 1879-1912 dentro del presente proceso penal seguido a instancias del Ministerio Público contra Alfredo Terrazas Ayca y otros, por los delitos contemplados en la L. Nº 1008 y dentro de los coprocesados involucrados figura el nombrado rebelde y contumaz Marcelino Coleman en la sentencia cursante a fs. 1879-1912 y así se lo nombra en el auto de vista citado y que en mérito a la documentación aparejada se constata tratarse de otra persona diferente, lo cual resulta ineludible y obligatorio corregir, a fin de evitar nulidades futuras.

POR TANTO: La Sala Penal Primera de la R. Corte Superior de Justicia, mantiene en todos sus alcances y fundamentos, la resolución pronunciada Nº 551/98 de 23 de diciembre de 1998, con la rectificación de que el verdadero nombre del procesado cuestionado, resulta ser el de Marcelino Amado Colman Villeti, en lugar de Marcelino Coleman, se declara así y se dispone la prosecución de los trámites, sea todo previas las formalidades de ley.

Regístrese.

Fdo.- Dres.: Enrique Gonzales Careaga.- Gonzalo Cordero Palacio.- Wilfredo Cossío Aguilar.

Ante mí: Adolfo Rivera Galea.- Secretario de Cámara.

 

AUTO SUPREMO

 

VISTOS: Los recursos de casación interpuesto por Rogelio Durán Jurado, Fiscal de Sala Superior del Distrito de La Paz a fs. 2238-2247; Eloy Tórrez Fernández a fs. 2251-2254; Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo a fs. 2263-2267; Germán Soliz Vargas a fs. 2271-2275; Alfredo Victoriano Maldonado Ibarola a fs. 2278-2285; José Sánchez Erquicio a fs. 2301-2306; Benigno Nava Zurita a fs. 2308-2312; Alfredo Terrazas Ayca a fs. 2318-2320 vta.; Juan Quiroga López a fs. 2323-2325; Mónica Manrique Campuzano, defensor oficial de Marcelino Amado Colman a fs. 2333-2334 y Modesto Cotrina Velasco a fs. 2481-2484; impugnando el A.V. de fs. 2212-2214 vta. y el complementario de fs. 2237 de fechas 23 de diciembre de 1998 y 19 de enero de 1999, respectivamente, pronunciados por la Sala Penal Primera de la R. Corte Superior de Justicia del Distrito de La Paz, dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público contra los recurrentes y otros, por la comisión de los delitos de tráfico, asociación delictuosa y confabulación; sus antecedentes, las infracciones y violaciones que se acusan en el contenido de los recursos, el requerimiento del Fiscal de Sala Suprema de fs. 2552-2559; y

CONSIDERANDO: Que la Sala Penal Primera de la Corte Superior de Justicia de La Paz, conociendo en recurso de alzada el fallo de primera instancia, en ejercicio de la atrib. 1ª) del art. 106 de la L.O.J., pronuncia los AA.VV. de fs. 2212-2214 vta. y 2237, por los que confirma la sentencia de fs. 1879-1912, dictada por los jueces del Tribunal 1º de Partido de Sustancias Controladas, que declara al procesado Marcelino Amado Colman (rebelde), autor del delito previsto y sancionado por el art. 48 con relación al inc. m) del art. 33 de la L. Nº 1008, con la agravante prevista por el art. 53 de la ley especial, condenándole a la pena de dieciocho años de presidio a cumplirse en el Penal de San Pedro de Chonchocoro, más el pago de quinientos días, a razón de Bs. 10.- por cada día, más el pago de costas, daños y perjuicios causados al Estado y la sociedad. A los procesados Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo, Juan Carlos Abrego Gutiérrez, José Sánchez Erquicio, José Cristóbal Delgadillo Valencia, Alfredo Rojas Daza, Alfredo Victoriano Maldonado Ibarola y Alfredo Terrazas Ayca, autores del delito previsto y sancionado por el art. 48, con relación al inc. m) del art. 33 de la L. Nº 1008, con la agravante prevista por el art. 53 de la ley especial, condenándoles a cada uno a la pena de dieciséis años de presidio, a cumplirse en el Penal de San Pedro de Chonchocoro, al pago de quinientos días multa, a razón de Bs. 10.- por cada día, más el pago de costas, daños y perjuicios ocasionados al Estado y la sociedad. A los procesados Eloy Tórrez Fernández y Juan Quiroga López, autores del delito previsto y sancionado por el art. 48 con relación al inc. m) del art. 33 de la L. Nº 1008, en grado de complicidad conforme al art. 76 de la ley especial, condenándole a cada uno a la pena de diez años de presidio, a cumplirse en el Penal de San pedro de la ciudad de La Paz, más pago de quinientos días multa, a razón de Bs. 5.- por cada día, más el pago de costas, daños y perjuicios causados al Estado y la sociedad. A los procesados Benigno Nova Zurita y Crispín Carrasco Escóbar, autores del delito previsto y sancionado por el art. 75 de la L. Nº 1008, condenándoles a cada uno a la pena de seis años de presidio, a cumplirse en el Penal de San Pedro de la ciudad de La Paz, más el pago de quinientos días multa, a razón de Bs. 1.- por cada día, más el pago de costas, daños y perjuicios ocasionados al Estado y la sociedad. A los procesados Modesto Cotrina Velasco, Daniel Ascarrunz Barbery, Teodocio Soliz Romero, Jorge Vides Castillo, Pedro Carrasco Escóbar, Angel Fonseca Chinao y Germán Soliz Vargas, absueltos de pena y culpa por el delito previsto y sancionado por el art. 48 de la L. Nº 1008, por no existir plena prueba en aplicación del art. 244 del Cód. Pdto. Pen. y para Orlando y/o Luis Cotrina Velasco, prófugo no identificado plenamente, dispone que se prosiga con las investigaciones hasta establecer si existe físicamente o no. En relación, a los bienes incautados en cumplimiento del art. 71 y art. 119 de la L. Nº 1008, se dispone la confiscación de la camioneta Toyota marca Hilux, en la cual se transportaba precursores, equipos de comunicación, dinero incautado en la suma de $us. 5.200.- y todos los bienes que tuvieron que ver en el delito. En cuanto a los bienes de terceros y absueltos se dispone su devolución en ejecución de sentencia, conforme al art. 104 de la L. Nº 1008.

CONSIDERANDO: Que en desacuerdo con el fallo de segunda instancia, recurren de casación: 1.- Rogelio Durán Jurado, Fiscal de Sala Superior del Distrito de La Paz a fs. 2238-2247, quien acusa en lo principal la infracción de los arts. 48, 53 y 76 de la L. Nº 1008, con relación a los procesados absueltos de culpa y pena, así como aduce error en la calificación referente al delito de encubrimiento, solicitando al tribunal supremo se dicte una nueva sentencia de conformidad a los términos del requerimiento de fs. 1447-1464; 2.- Eloy Tórrez Fernández a fs. 2251-2254, acusa como violados los arts. 13 y 23 del Cód. Pen. y arts. 48 y 76 de la L. Nº 1008 y pide al tribunal supremo se case el auto de vista y se lo absuelva de culpa y pena por el delito de complicidad en el tráfico de sustancias controladas; 3.- Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo a fs. 2263-2267, quien acusa como violados los arts. 47, 55 de la L. Nº 1008 con relación al art. 8 del Cód. Pen.; arts. 9, 12, 13, 14 y 16 de la C.P.E.; art. 13 del Cód. Pen.; arts. 135, 235, 236 y 242 del Cód. Pdto. Pen. y art. 17 de la L.F.J., concluyendo defectuosamente que se sirvan aceptar el recurso de casación deducido; 4.- Germán Soliz Vargas a fs. 2271-2275., acusa como infringidos los arts. 14 y 16 de la C.P.E., art. 19 de la L.O.M.P., art. 93 de la L. Nº 1008; art. 13 del Cód. Pen. y art. 133 de su Procedimiento y los arts. 3, 10 y 11 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y solicita al tribunal supremo se case el auto de vista y en aplicación del inc. 2) del art. 245 del Cód. Pdto. Pen., declaren su inocencia por el delito de tráfico; 5.- Alfredo Victoriano Maldonado Ibarola a fs. 2278-2285, acusa como violados los arts. 9, 13, 14 y 16 de la C.P.E.; art. 17 de la L.F.J.; arts. 135, 235, 242 y 245-2) del Cód. Pdto. Pen. y arts. 47 y 55 de la L. Nº 1008, impetra al tribunal supremo se case el auto de vista y se lo declare inocente de los delitos previstos por el art. 48 con relación al inc. m) del art. 33 de la L. Nº 1008, con la agravante del art. 53 de la ley especial; 6.- José Cristóbal Delgadillo Valencia a fs. 2290-2294 vta., recurso que al estar planteado fuera del término fijado por el art. 303 del Cód. Pdto. Pen., fue rechazado por la Corte de alzada mediante auto de fs. 2316; 7.- José Sánchez Erquicio a fs. 2301-2306, quien acusa la violación de los arts. 9, 12, 13, 14 y 16 de la C.P.E.; arts. 17 y 20 de la L.F.J.; arts. 135, 235, 236, 242 y 244 del Cód. Pdto. Pen. y arts. 13 y 8 del Cód. Pen. con relación a los arts. 47 y 55 de la L. Nº 1008 y solicita al tribunal supremo se case el auto de vista y deliberando en el fondo se lo absuelva de culpa y pena por la comisión de los delitos previstos por los arts. 48 con relación al inc. m) del art. 33 de la L. Nº 1008, con la agravante del art. 53 de la ley especial; 8.- Benigno Nava Zurita a fs. 2308-2312, acusa la infracción de los arts. 9-II, 10, 12, 13, 14 y 16 de la C.P.E.; art. 75 de la L. Nº 1008 y art. 133 del Cód. Pdto. Pen. y solicita al tribunal supremo se case el auto de vista y al amparo del art. 245 del mentado Procedimiento, se declare su inocencia por el delito de encubrimiento; 9.- AlfredoTerrazas Ayca a fs. 2318-2320 vta. quien acusa como violados los arts. 9-II, 10, 11, 12, 13, 14 y 16 de la C.P.E., arts. 37 y 38 del Cód. Pen. y art. 242-3), 4), 5) y 6) del Cód. Pdto. Pen., pide al tribunal supremo se case el auto de vista y deliberando en el fondo se lo declare absuelto de pena y culpa por la comisión del delito previsto y sancionado por los arts. 48 con relación al inc. m) del art. 33 de la L. Nº 1008, con la agravante del art. 53 de la ley especial; 10.- Juan Quiroga López a fs. 2323-2325, quien acusa la violación de los arts. 9, 12, 13, 14 y 16 de la C.P.E.; arts. 13, 23, 37 y 38 del Cód. Pen. y arts. 3, 135, 242-3), 4), 5) y 6) del Cód. Pdto. Pen., solicita al tribunal supremo se case el auto de vista y se lo absuelva de pena y culpa por la comisión del delito de complicidad en el tráfico de sustancias controladas; 11.- Mónica Manrique Campuzano, defensor oficial por el procesado rebelde a la ley Marcelino Amado Colman, acusa como violados los arts. 60, 66, 133 y 144-1) del Cód. Pdto. Pen. y arts. 48 y 53 de la L. Nº 1008, pide al tribunal supremo se case el auto de vista y deliberando en el fondo dicte una nueva sentencia; y 12.- Modesto Cotrina Velasco a fs. 2481-2484, quien acusa la violación del art. 245-2) del Cód. Pdto. Pen. y art. 13 del Cód. Pen. solicita al tribunal supremo se case el auto de vista y se lo declare inocente por el delito previsto por el art. 48 de la L. Nº 1008.

CONSIDERANDO: Que de la cronología de los hechos, examen riguroso de las piezas arrimadas al proceso y fundamentalmente de las extensas diligencias de policía judicial de fs. 1-403, 425-446 y 474-481, las que por previsión del art. 116 de la L. Nº 1008 tienen el carácter de prueba preconstituida debidamente ratificadas en la fase del plenario, configuran en el caso sub lite base primordial y sustento de la función acusadora del Ministerio Público, se tiene el panorama siguiente:

Origen del hecho: 1.- Producto del trabajo de inteligencia de la F.E.L.C.N. y en el denominado operativo "Triángulo", se constató la existencia de tres grupos dedicados a la actividad del narcotráfico: El primero liderizado por el procesado Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo alias "Cóndor", dedicado a la cristalización de clorhidrato de cocaína, ubicado en la localidad de "Cañada los Rosales" distante a 88 km. de la ciudad de Santa Cruz, factoría que estaba en funcionamiento hasta pocos días del operativo llevado a cabo el 1º de diciembre de 1995.

2.- Ampliando su red investigativa la F.E.L.C.N. a hrs. 23:00 del día 1º de diciembre de 1995 a la altura del km. 16 en la ruta Camiri-Santa Cruz, procedió a la intercepción de una camioneta marca Toyota, modelo "Hilux", con Placa de Control Nº SEH-874, conducida por Alfredo Terrazas Ayca, en cuya carrocería se verificó la existencia de precursores: 250 l. de éter sulfúrico, contenido en un turril metálico de color rojo; 110 l. de éter sulfúrico, contenidos en 11 bidones de plásticos cada uno de 10 l.; 90 l. de éter sulfúrico, contenidos en 3 bidones de color amarillo cada uno de 30 l. y 15 l. de ácido clorhídrico, contenidos en 6 bidones de color blanco cada uno de 2.5 l.

3.- En la madrugada del 2 de diciembre de 1995, en el inmueble ubicado en el barrio "La Morita", se procedió a la detención de Juan Carlos Abrego Gutiérrez, incautándose 2 quipos de radiocomunicación marca ICOM y AESU. Casi simultáneamente en el Alojamiento "Piraí", Pieza Nº 14, ubicado en la avenida del mismo nombre, los efectivos de la F.E.L.C.N. procedieron a la detención de Eloy Tórrez Fernández, a quien se le incautó la suma de $us. 5.200.- y la vagoneta Toyota con Placa de Control Nº SUO-031. En la misma fecha en la calle Ingavi esquina Colón fueron detenidos Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo y Daniel Ascarrunz Barbery, a quienes se les incautó:1 jeep marca Suzuki "Sumarai", con Placa de Control Nº SJJ-181, beeper marca Motorola, 1 teléfono celular y 1 equipo de radiocomunicación marca YAESU, todo de propiedad de Condorkanqui. En la Av. Cañoto y en 4 de diciembre de 1995, se detuvo a los hermanos Crispín y Pedro Carrasco Escóbar, a quienes se les incautó un jeep Suzuki "Samurai" con Placa de Control Nº LJS-805, vehículo conducido por el primero de los nombrados.

4.- Como miembros de la organización denominada "Tarabuco" en el Aeropuerto Internacional Viru Viru, Sala de preembarque, en 5 de diciembre de 1995 a hrs. 18:30, agentes de la F.E.L.C.N. procedieron a la detención de Modesto Cotrina Velasco, encontrándose la suma de $us. 54.000.- en el interior de sus botas texanas, hábilmente escondida para no ser descubierto. Continuando con la pesquisa en el Alojamiento Ingavi, ubicado en la final de dicha calle sobre el segundo anillo, en 6 de diciembre de 1995 se procedió a la detención de José Sánchez Erquicio alias "El Tarabuco", en la misma fecha y en el barrio denominado "Guaracal" fue detenido Juan Quiroga López, quienes actuaban bajo el liderazgo del principal activista de la organización José Sánchez Erquicio, siendo su rubro preferente la recolección de cocaína para alimentar el laboratorio de cristalización.

5.- La estela investigativa siguió su curso hasta dar con la tercera organización delincuencial denominada "Jesucristo", que en 8 de diciembre de 1995, culminó la intercepción del camión marca "Volvo", con Placa de Control Nº SSK-233, en el control de peaje que une las carreteras de Camiri con la localidad de Boyuibe, encontrándose en uno de los tanques de combustible hábilmente preparado la cantidad de 90 paquetes en forma de ladrillos envuelto en cinta masquin, conteniendo un peso de 98.680 g. de clorhidrato de cocaína en estado seco, según el narcotest practicado en presencia del Fiscal de Materia de Sustancias Controladas y autoridades de la F.E.L.C.N., realizado en 11 de diciembre de 1995, alcaloide que fue trasladado desde Cochabamba vía Sucre, con el propósito de ser embarcada en avionetas desde pistas clandestinas de la localidad de Boyuibe hacia el Paraguay, teniendo como principal destinatario y comprador al procesado Marcelino Amado Colman. En este operativo fueron detenidos el conductor Germán Soliz Vargas, José Cristóbal Delgadillo Valencia, alias "Jesucristo", Angel Fonseca Chinao, Benigno Nova Zurita, Alfredo Rojas Daza, Teodocio Soliz Romero y Jorge Vides Castillo, éstos tres últimos se alojaron en el Residencial "Familiar" de la ciudad de Camiri y luego tomaron contacto con los nombrados en primer término en las inmediaciones del mercado y continuar viaje hacia Boyuibe. Al margen de la incautación de la droga se incautó un equipo de comunicación marca ICOM, modelo HF-IC-725 de fabricación japonesa. La acuciosidad investigativa de la F.E.L.C.N. condujo a la detención de Alfredo Victoriano Maldonado Ibarola, operativo practicado en el domicilio de la calle Tte. Parada Nº 145 e incautación de un jeep Mitsubishi Montero, con Placa de Control Nº SJO-170 en 9 de diciembre de 1995, en la misma fecha se incautó un jeep Toyota Land Crusser, de color beige sin placa de control de propiedad de la organización.

6.- Según los resultados investigativos de la F.E.L.C.N., estas tres organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas, trabajaban coordinadamente con el súbdito paraguayo Marcelino Amado Colman, quien controla en Bolivia el 25 % del tráfico de la cocaína.

CONSIDERANDO: Que la Corte ad quem al hacer uso de la facultad conferida por el art. 290 del Cód. Pdto. Pen. y confirmar la sentencia de primera instancia, al absolver de pena y culpa a los procesados Modesto Cotrina Velasco, Daniel Ascarrunz Barbery, Teodocio Soliz Romero, Jorge Vides Castillo, Pedro Carrasco Escóbar, Angel Fonseca Chinao y Germán Soliz Vargas, no sólo que cohonesta la decisión del tribunal inferior, sino que prescinde de la valoración adecuada de las pruebas y del sometimiento razonado y lógico de los principios elementales de la experiencia, obviando la aplicación de las normas legales de acuerdo al justo criterio de adecuación y al grado de participación individual que tuvieron los inculpados en el escenario del delito.

Participación en el hecho y fundamentación:

Rigurosamente analizado el presente caso se tiene: 1.- El procesado Modesto Cotrina Velasco, fue detenido en 5 de diciembre de 1995 en la sala de preembarque del Aeropuerto Internacional de Viru Viru de la ciudad de Santa Cruz, en poder de $us. 54.000.- que le fue encontrado dentro de sus botas texanas; que según su versión le fue entregado por Gregorio y Mario Arcani Arcani en la ciudad de Cochabamba y el resto era de su pertenencia, monto que estaba previsto para la adquisición de repuestos de movilidades en la República del Brasil, cometido que no se logró por haber perdido su pasaporte; empero, existen elementos incriminatorios acerca de su conducta dolosa y su vinculación con la organización "Tarabuco" encabezada por José Sánchez Erquicio, cuando refiere éste último en su declaración informativa de fs. 151-152, que el envío de los $us. 94.000.- que le hacía Marcelino Colman alias "El gordo" desde Punta Pora Brasil, no era para él sino para Modesto Cotrina Velasco; deposición que al haber sido prestada en forma libre y espontánea surte efecto legal, aunque en la fase de confesión haya sido negado el extremo. Existen otros indicios que ponen de manifiesto su vinculación con el narcotráfico, como el envío de la droga en avioneta, en 3 de diciembre de 1995 con destino a Brasil la forma oculta en que trasladaba el dinero desde Puerto Suárez a Cochabamba, exponiéndose a dormir en el mercado central de dicha localidad con semejante cantidad de dinero y su alibí o coartada de haber perdido su pasaporte, cuando se conoce que por el denso tránsito de ciudadanos bolivianos al Brasil o viceversa, no se exige dicho documento para ingresar a Corumbá; todos estos indicios y presunciones son directos y concomitantes y llenan el voto del art. 144 del Cód. Pdto. Pen., por lo que su conducta se adecua al tipo penal previsto por el art. 76 con relación al art. 48-m) del art. 33 de la L. Nº 1008.

2.- El procesado Daniel Ascarrunz Barbery, vinculado a la organización "Cóndor", su actividad fue diversificada por instrucciones del líder de la agrupación Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo, desarrollando tareas de cooperación en el despacho de cocaína y en forma permanente asumía el rol de operador de la radio de comunicación, que permitía mantener en contacto directo al inculpado Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo, coterráneo suyo con el narcotraficante comprador de la droga Marcelino Amado Colman; no otra cosa significa que Condorkanqui manifieste en su declaración informativa de fs. 176-180, que permanentemente lo visitaba en su cuarto. Todo conlleva a la verdad irrefutable que conocía de la actividad criminosa desarrollada por su líder y facilitaba a la consumación del tráfico de clorhidrato de cocaína con destino al Brasil, constituyendo su mayor aporte el servicio de comunicación nacional e internacional, tanto de envío y cobro por concepto de la venta del alcaloide. Su accionar se encuadra en la previsión contenida por el art. 76 con relación a los arts. 48 e inc. m) del 33 de la L. Nº 1008.

3- Los procesados Teodocio Soliz Romero y Jorge Vides Castillo fueron detenidos en el puesto de control de peaje que une la carretera Camiri-Boyuibe, conjuntamente Alfredo Rojas Daza, al encontrarse junto al camión Volvo, con Placa de Control Nº SSK-233, movilidad en la que se incautó la cantidad de 98.680 g. de clorhidrato de cocaína; quienes viajaron con la guía de Jorge Vides Castillo desde la ciudad de Cochabamba vía Santa Cruz hasta la ciudad de Camiri, donde se hospedaron en el "Residencial Familiar". Aunque pretenden decir que se conocieron en la Terminal de Buses de Santa cruz y que estaban viajando hacia Yacuiba y la Argentina en busca de trabajo; sin embargo, su labor con la actividad ilícita del narcotráfico estuvo coordinada y su rol fue el de custodiar y dar seguridad al cargamento descubierto, así se extrae de la declaración concluyente del procesado José Cristóbal Delgadillo Valencia, principal líder de la organización "Jesucristo" (ver fs. 168-170), cuando afirma que fue Alfredo Rojas Daza quien compró los 38 k. de cocaína de Pucará por haber traído dinero del Brasil, primero $us. 15.000.- y posteriormente $us. 30.000.-, los que estarían destinados para el acopio; complementando que cuando se reunió con Alfredo Rojas Daza en Camiri para recibir instrucciones sobre la mercancía, éste se encontraba acompañado de Teodocio Soliz Romero, infiriéndose que el mencionado ut supra y Jorge Vides Castillo, conocían perfectamente del tráfico de los 98.689 g. de clorhidrato de cocaína; extremos que al no haber sido desvirtuados, conducen a determinar que el comportamiento de los procesados se subsume en los tipos penales previstos por el art. 76 con relación a los arts. 48 e inc. m) del 33 de la L. Nº 1008.

4.- El procesado Pedro Carrasco Escóbar si bien es hermano del encausado Crispín Carrasco Escóbar, involucrado en la organización delincuencial denominada "Cóndor", al recibir la suma de $us. 4.400.- de manos del procesado Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo, conforme se desprende de la declaración informativa de fs. 176-180, suma entregada en pago por el acopio de droga que realizaba aquél; pero la simple contradicción de continuar o no en su fuente de trabajo, concretamente en la firma Sendtex y sus viajes por dos veces a la ciudad de Santa Cruz y Yapacaní, no son suficientes para determinar su culpabilidad en el hecho criminoso; de ahí que la declaratoria de absolución con relación al delito de tráfico de sustancias controladas, en aplicación del inc. 1) del art. 244 del Cód. Pdto. Pen., es correcta y no viola ninguna de las disposiciones legales acusadas en el recurso de casación del Ministerio Público.

5.- El procesado Angel Fonseca Chinao, vinculado a la actividad del narcotráfico dentro de la organización denominada "Jesucristo" sirvió de guía y custodio del camión Volvo con Placa de Control Nº SSK-233, que en forma camuflada llevaba la droga en el tanque de gasolina para burlar los controles de seguridad de la F.E.L.C.N., consiguiendo en gran medida su objetivo en la ruta comprendida entre Sucre y Camiri, compartiendo con el procesado José Cristóbal Delgadillo Valencia el alojamiento "Londres", éste último principal líder de la organización "Jesucristo". Es más, cuando se detuvo al camión en el puesto de control de peaje en la ruta Camiri-Boyuibe, intentó darse la fuga, dato por demás revelador que conocía de lo ilícito que se transportaba y que hasta dicho punto geográfico del país cooperó con la acción criminosa de los principales, concretamente con José Cristóbal Delgadillo Valencia, por cuya razón su accionar desplegado discurre en la comisión del delito de complicidad en el tráfico de droga, incurso en la sanción del art. 76 con relación a los arts. 48, inc. m) del 33 de la L. Nº 1008.

6.- El procesado Germán Soliz Vargas, como conductor del vehículo Volvo, con Placa de Control Nº SSK-233, tenía absoluto conocimiento de que en el tanque de gasolina exprofesamente preparado, contenía los 98.680 g. de clorhidrato de cocaína, por cuyo concepto recibió del procesado José Cristóbal Delgadillo Valencia el ofrecimiento de pago de $us. 50.- por kilogramo transportado, compromiso que asumió desde la localidad de Cliza hasta Boyuibe. Resulta inconsistente sus versiones de conocer en qué momento le cambiaron el tanque, cuando en realidad en su domicilio ubicado en el kilómetro cinco y medio de la carretera que une Cochabamba y Sacaba, se hallaron 3 tanques de combustibles para camión de lo que se infiere que pretendía continuar con el mismo sistema de seguridad y dentro de la misma organización "Jesucristo", llevando la droga hasta puntos geográficos clandestinos del Sudeste del país, con el propósito de embarcar la misma en avioneta y traspasar las fronteras patrias (ver fs. 205-208). Se podrá comprobar material y formalmente, que sin su concurso no se hubiera podido ejecutar el delito, sumándose a esta su actitud dolosa, el hecho de no haber cooperado para el descubrimiento total de las tres organizaciones de delincuentes que trabajaron articuladamente, en conjunción de intereses comunes, pero ilícitos y sancionados por la ley. Las circunstancias y consideraciones expuestas, con la consabida motivación y razonamiento lógico-jurídico que hace a la imprescindible exigencia de administrar justicia, justifica plenamente que la conducta del incriminado se enmarca en la descripción del art. 76 con relación a los arts. 48 e inc. m) del art. 33 de la L. Nº 1008.

CONSIDERANDO: Que los recursos de casación interpuestos por los procesados Eloy Tórrez Fernández, Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo, Germán Soliz Vargas, Alfredo Victoriano Maldonado Ibarola, José Sánchez Erquicio, Benigno Nava Zurita, Alfredo Terrazas Ayca, Juan Quiroga López, Marcelo Amado Colman y Modesto Cotrina Velasco, con excepción de los dos últimos, involucrados en la compra de clorhidrato de cocaína internada en cantidades a la República Federativa del Brasil, siendo uno de los destinatarios de los pagos por envío de droga, el incriminado Cotrina Velasco, conductas que ya han sido analizadas dentro del marco absoluto del principio de legalidad y al justo criterio valorativo de la adecuación de la pena, en proporción al grado de responsabilidad por los hechos incriminados; aducen haberse violado en forma uniforme sus derechos fundamentales reconocidos en la Constitución; sin embargo, por las diligencias de policía judicial que salen en el cuaderno procesal de fs. 1-403, 425-446 y 474-481, se tiene que sus declaraciones fueron recibidas en presencia de abogado defensor, fiscal y Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico y que las mismas fueron depuestas sin presión moral o física, haciéndoseles conocer el contenido de la acusación en todas las instancias del proceso investigativo y jurisdiccional y privilegiando el derecho de los incriminados a la "presunción de inocencia", mientras no se pruebe su culpabilidad en juicio oral, público, contradictorio y concentrado y en tanto no recaiga sobre los mismos sentencia condenatoria ejecutoriada.

Por otra parte, en cuanto al desarrollo del debate, declaración de testigos, lectura de prueba instrumental y comprobación del cuerpo del delito, todos estos imperativos procesales se han cumplido con apego a la normativa procesal, sin afectar los derechos a la amplia defensa consagrada por el art. 16-II-IV de la C.P.E., concordante con los previstos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Por último, habrá que afirmar que los recursos de casación deducidos por los procesados Eloy Tórrez Fernández a fs. 2251-2254, Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo a fs. 2263-2267, Alfredo Victoriano Maldonado Ibarola a fs. 2278-2285, José Sánchez Erquicio a fs. 2301-2306, Benigno Nava Zurita a fs. 2308-2312, Alfredo Terrazas Ayca a fs. 2238-2320 vta., Juan Quiroga López a fs. 2323-2325, Mónica Manrique Campuzano defensor oficial por Marcelino Amado Colman a fs. 2333-2334, estando comprobado el cuerpo del delito exigido por el art. 133 del Cód. Pdto. Pen., con relación a los delitos atribuidos en la sentencia y auto de vista y cuyas penas guardan proporción con la intensidad y gravedad del bien jurídico lesionado, en el contexto señalado por los arts. 37, 38 y 40 del Cód. Pen., sin traspasar los límites legales y menos incurrir en las causales de casación establecidas en los incs. 1), 2), 3) y 4) del art. 298 del Cód. Pdto. Pen., corresponde declararlos infundados. En igual forma los interpuestos por los procesados absueltos Germán Soliz Vargas a fs. 2271-2275 y Modesto Cotrina Velasco a fs. 2481-2484, al ser justificada la pretensión del Ministerio Público en su recurso de casación de fs. 2238-2247, conforme a los fundamentos ya expuestos.

Finalmente, con relación a los procesados Eloy Tórrez Fernández y Juan Quiroga López, quienes fueron declarados autores del delito de complicidad en el tráfico de droga, previsto en la sanción del art. 76 con relación a los arts. 48 e inc. m) del 33 de la L. Nº 1008, imponiéndoles a cada uno la pena de diez años de presidio, ciertamente no corresponde a los dos tercios de la pena de dieciséis años impuesta al procesado Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo y otros, empero dicho error en la graduación de oficio el tribunal supremo no puede corregir, habida cuenta que no fue reclamada por el Ministerio Público en el recurso de casación de fs. 2238-2247, máxime si prevalece en casos de esta naturaleza el conocido principio de la "reformatum in peius", principio que no es aplicable cuando reclama una de las partes. Es menester esta aclaración jurídica toda vez que en autos procederá la casación en parte con referencia a los procesados Modesto Cotrina Velasco, Daniel Ascarrunz Barbery, Teodocio Soliz Romero, Jorge Vides Castillo, Angel Fonseca Chinao y Germán Soliz Vargas, absueltos de pena y culpa, por infracción del art. 76 con relación a los arts. 48 e inc. m) del art. 33 de la L. Nº 1008.

CONSIDERANDO: Que conforme a la descripción normativa del art. 76 de la L. Nº 1008 "El cómplice de un delito relativo a sustancias controladas, será sancionado con dos terceras partes de la pena imponible al autor", si bien no es explícito en cuanto a su descripción legal, sin embargo el art. 2-18) de la L. Nº 1768 de 10 de marzo de 1997, que sustituye el art. 23 del Cód. Pen. vigente, es más esclarecedor en cuanto al tipo cuando señala: "(Complicidad). Es cómplice el que dolosamente facilite o coopere a la ejecución del hecho antijurídico doloso, en tal forma que aún sin esa ayuda se habría cometido; y el que en virtud de promesas anteriores, preste asistencia o ayuda con posterioridad al hecho...".

La doctrina penal contemporánea desglosa los elementos constitutivos del tipo penal de la complicidad en dos: 1.- Facilitar o cooperar a la ejecución del hecho ilícito; y 2.- En virtud de promesas anteriores, prestar ayuda, asistencia con posterioridad al hecho. Consecuentemente, para distinguir y reprochar al cómplice, su participación y contribución física en el ilícito, se exige como elementos sine qua non: "Que los actos del cómplice empalmen con los actos del autor principal; es decir, que los actos preparatorios del cómplice, más los actos de ejecución del autor, den igual el resultado punible".

En el caso examinado, los procesados Modesto Cotrina Velasco, Daniel Ascarrunz Barbery, Teodocio Soliz Romero, Jorge Vides Castillo, Angel Fonseca Chinao y Germán Soliz Vargas, no sólo que han actuado culposamente, sino dolosamente en la comisión del delito de complicidad en el tráfico de sustancias controladas, al existir plena prueba de haber contribuido con conocimiento de causa en la comisión del delito de tráfico de clorhidrato de cocaína, respondiendo a roles y planes trazados en circuitos geográficos determinados, controlados en tiempos por sistemas de comunicación moderna y haciendo que la droga alcance mercados internacionales, obteniendo cuantiosas ganancias a costa de la salud de la población y en detrimento de la seguridad del Estado de derecho.

Se actúa con dolo, cuando se busca un resultado conscientemente querido y no se miden los esfuerzos para alcanzarlo; en tanto que la culpabilidad se concibe como un reproche que se formula al autor del hecho delictivo, por un haber obrado de manera distinta a como lo hizo, pudiendo haberlo hecho, o lo que es lo mismo actúa culposamente el que con arreglo al ordenamiento jurídico pudo proceder de otra manera a como lo hizo; es decir, el que pudo abstenerse de realizar la acción típicamente antijurídica. Querrá decir entonces, que la culpabilidad se desglosa en tres momentos: Primera fase.- Es la imputabilidad, que es la capacidad de entender, comprender lo que el sujeto realiza. Segunda fase.- Si se comprueba que el sujeto es culpable, habrá que averiguar la forma en que ha cometido el delito: dolo y la culpa. En este sentido, el único que elimina el dolo y la culpa es el error invencible; y tercera fase.- La reprochabilidad supone parte del presupuesto de la libertad humana; es decir que el hombre es libre para elegir en cada momento su actuar, pues los hombres no están predeterminados, o sea son libres para delinquir o no, si delinquen se los puede reprochar. En conclusión una persona es culpable porque se le puede reprochar su conducta, por ser contraria al orden jurídico.

En resumidas cuentas, los procesados mencionados en planos anteriores, al cometer un hecho reprochable, confieren al Estado la legitimidad para retribuirle una pena privativa de libertad, que en este caso resulta ser de diez años y ocho meses de presidio, que corresponde a las dos terceras partes de la pena impuesta al autor principal del delito de tráfico de droga, Wálter Condorkanqui Arauz Arroyo y otros, pena que guarda correspondencia con el grado de culpabilidad en su participación de cómplice del indicado delito, previsto en la sanción del art. 76 con relación a los arts. 48 e inc. m) del 33 de la L. Nº 1008; a cuyo efecto se tiene presente lo señalado en los arts. 37, 38 y 40 del Cód. Pen.

POR TANTO: La Sala Penal de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, en ejercicio de la atribución conferida por el inc. 1) del art. 59 de la L.O.J., de acuerdo en parte con el requerimiento fiscal de fs. 2552-2559, CASA en parte el A.V. de fs. 2212-2214 vta. de 23 de diciembre de 1998 y, deliberando en el fondo, declara a los procesados Modesto Cotrina Velasco, Daniel Ascarrunz Barbery, Teodocio Soliz Romero, Jorge Vides Castillo, Angel Fonseca Chinao y Germán Soliz Vargas, autores del delito de complicidad en el tráfico de sustancias controladas, previstos en la sanción del art. 76 con relación al art. 48 e inc. m) del art. 33 de la L. Nº 1008, condenándoles a cada uno a la pena privativa de libertad de diez años y ocho meses de presidio, a cumplirse en el Penal de San Pedro de la ciudad de La Paz, más pago de quinientos días multa a razón de Bs. 5.- por cada día, para cada uno de ellos más pago de costas, daños y perjuicios ocasionados al Estado y la sociedad, a calificarse en ejecución de sentencia, por existir en su contra plena prueba conforme a lo dispuesto por el art. 243 del Cód. Pdto. Pen. e inc. 3) del art. 307 del mentado Cód. Pdto. Pen.

Asimismo, se dispone la confiscación de todos sus bienes en cumplimiento del art. 71 con relación al art. 119 de la L. Nº 1008.

Con relación a los otros procesados, se mantiene en todo lo demás el auto de vista de 23 de diciembre de 1998.

Se declaran INFUNDADOS los recursos de casación deducidos a fs. 2251-2254; 2263-2267; 2278-2285; 2301-2306; 2308-2312; 2238-2320 vta.; 2323-2325; 2333-2334; 2271-2275 y 2481-2484, sin costas, por ser ambas partes recurrentes y en estricta aplicación del inc. 2) del art. 307 del Cód. Pdto. Pen.

Relator: Ministro Dr. Carlos Tovar Gützlaff.

Regístrese, hágase saber y devuélvase.

Fdo.- Dr. Jaime Ampuero García.

Dr. Carlos Tovar Gützlaff.

Dr. Héctor Sandoval Parada.

Sucre, 23 de julio de 2001.

Proveído: Dr. Edgar Molina Aponte.- Secretario de Cámara.